La elección de cinco magistrados suplentes de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia se empantanó en el plenario de la Asamblea Legislativa, donde el proceso lleva ya seis rondas de votación, pero solamente se han designado dos magistraturas.
Lo que debería ser un proceso bastante sencillo, pues se trata de jueces penales suplentes, que solo van a estar en el cargo durante cuatro años, y no propietarios, se ha terminado complicando más de lo necesario.
Con tres designaciones pendientes, los diputados de las seis fracciones parlamentarias y los independientes no han logrado concretar un acuerdo para terminar dichos nombramientos.
El principal problema radica en que, para elegir una magistratura de la Corte Suprema de Justicia, se requieren 38 votos, lo que ha hecho imposible que se dé un acuerdo más allá de las elecciones ya hechas.
Los congresistas eligieron, el 11 de febrero, a Rosa María Acón Ng, con 44 votos, mientras que el 17 designaron a Helena Ulloa, con 40 votos.
Ese apoyo no se ha vuelto a lograr. El candidato que ha tenido más votos, sin lograr los necesarios, es Randall Peraza.
El atraso en la simple elección de esas tres magistraturas suplentes hace prever que a los diputados se les complique también la próxima elección de suplencias, que son nueve para la Sala Constitucional, cuando solo le quedan seis semanas y media a la actual Asamblea Legislativa.
El expediente legislativo 25.258, con las recomendaciones de los candidatos para el tribunal constitucional, llegó al plenario el pasado 2 de marzo y empezará trámite una vez que los jefes de las fracciones políticas lo decidan.
La presidenta de la Comisión de Nombramientos del Congreso, la liberacionista Alejandra Larios, señaló que los días que se ha puesto a votación la elección de suplencias de la Sala Penal ha habido menos diputados presentes en el plenario, lo que ha complicado que haya candidatos con 38 votos.
El 11 de febrero se realizó una votación, el 17 de febrero se hicieron tres y el 25, dos más.
“Hay varias candidaturas cerca de los 38 votos. Confío en que la próxima vez que la presidencia legislativa someta a votación este concurso se puedan elegir las tres suplencias que hacen falta”, dijo Larios.
En criterio de la congresista, el atraso que ha habido para elegir a los jueces penales no debería incidir en el avance de la designación de los magistrados constitucionales suplentes.
Para la vocera chavista del Partido Progreso Social Democrático (PPSD), Pilar Cisneros, la única razón de que no se haya podido terminar el proceso de la Sala Tercera es que no hay un acuerdo de las fracciones políticas que reúna más de 38 congresistas.
“Lo que está pasando es que la votación está sumamente dividida, entonces una fracción apoya a uno, la otra a otro y así. Ya estamos en algunas negociaciones internas para ver si logramos avanzar con ese expediente”, dijo la vocera del gobierno.
Según Cisneros, luego se verá cómo les va con la elección de las suplencias de la Sala Constitucional, pero tampoco puede garantizar que haya un acuerdo mayoritario para que los candidatos a magistrado de la Sala IV tengan los votos necesarios.
El tribunal constitucional está sin suplentes desde el 16 de diciembre pasado, fecha en que se vencieron los nombramientos de los 14 magistrados y, desde entonces, están obligados los propietarios a asumir todos los expedientes, incluso aquellos en los que han solicitado inhibirse.
En sintonía con Pilar Cisneros, el jefe del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Alejandro Pacheco, comentó que están poniéndose de acuerdo sobre las candidaturas que hay, por lo que esperan conseguir acuerdo para la sesión del plenario del próximo martes y luego seguir con Sala Constitucional.
“Hemos estado hablando los jefes de fracción, tratando de ponernos de acuerdo, para ver si logramos elegir esos magistrados, el martes”, dijo el socialcristiano.
Se les solicitó criterio a la jefa de fracción del Frente Amplio (FA), Rocío Alfaro, y al diputado Ariel Robles, integrante de la Comisión de Nombramientos, pero no respondieron.

