Los diputados aprobaron este martes una moción con la que suspenden, durante el resto del periodo legislativo, es decir, dos meses, la tramitación de la vía rápida del proyecto de ley sobre jornadas laborales extendidas de 12 horas, conocido popularmente como jornadas 4-3.
Se trata de una moción impulsada por la jefa chavista del Partido Progreso Social Democrático (PPSD), Pilar Cisneros, con la propuesta de suspender la tramitación desde este martes y hasta el 30 de abril, inclusive.
La moción recibió 46 votos afirmativos, mientras que los cinco congresistas del Frente Amplio presentes votaron en contra, pues advirtieron que la figura aprobada no existe en el Reglamento de la Asamblea Legislativa y que, más bien, están generando un vicio en el procedimiento.
Tres semanas atrás, ya el presidente legislativo, Rodrigo Arias, había hecho un llamado a la fracción chavista para que cediera y permitiera tomar una decisión para sacar del camino la iniciativa de ley, pues de mantenerse en la agenda, bloquearía el avance de toda otra discusión.
En ese momento, tanto Cisneros como el subjefe chavista, Daniel Vargas, se negaron a dejar sin efecto la vía rápida del proyecto. El jueves, ante consulta de La Nación, la ministra de la Presidencia y presidenta electa, Laura Fernández, evitó tomar una decisión sobre la iniciativa, pese a la inviabilidad del avance del proyecto sobre jornadas de 12 horas.
No obstante, es ahora precisamente Pilar Cisneros la que promovió que se suspenda la tramitación del expediente 24.290, al cual se le presentaron 2.564 mociones de fondo, de las cuales ya se tramitaron 880, y se presentaron igual número de revisiones a las mociones ya votadas.
La iniciativa sobre jornadas extendidas legaliza, en el Código de Trabajo, el modelo que utilizan algunas empresas de cuatro días laborales de 12 horas cada uno, con tres días de descanso.
Antes de que se aprobara la moción impulsada por Cisneros, se discutió otra moción, presentada por el Frente Amplio (FA), que tenía la pretensión de dejar sin efecto la vía rápida que se aprobó a mediados del año pasado.
Sin embargo, esa propuesta no tuvo los votos necesarios, pues la apoyaron solo 17 congresistas, entre ellos los del Frente Amplio, de Liberación Nacional (PLN), de la Unidad Social Cristiana (PUSC), del Partido Liberal Progresista (PLP) e independientes.
Mientras tanto, 30 congresistas votaron en contra del planteamiento frenteamplista, que ya lo había intentado en al menos dos ocasiones.
La posición del FA es que la moción aprobada por la inmensa mayoría contiene vicios de procedimiento, pues no hay en el Reglamento ninguna norma que establezca la suspensión de una vía rápida.
De hecho, se entabló una discusión en el plenario, entre los frenteamplistas y los impulsores de la moción que pausa el avance del proyecto sobre jornadas.
Mientras Rocío Alfaro y Jonathan Acuña, del FA, sostuvieron que esa moción aprobada genera un vicio que va a afectar el trámite del proyecto y señalaron que llevarán la discusión a la Sala Constitucional, la socialcristiana Daniela Rojas les dijo que tampoco existe ningún mecanismo reglamentario literal para “dejar sin efecto” una vía rápida.
“El que puede lo más, puede lo menos”, dijo Rojas, para señalar que una votación muy calificada puede tomar decisiones como la de suspender el trámite del proyecto por un periodo, aunque se trate de una vía rápida establecida con puntos y comas por el Reglamento legislativo.
