
La diputada Cindy Murillo, del Partido Pueblo Soberano (PPSO), rechazó hablar con La Nación sobre sus razones para votar en el plenario, en dos ocasiones, un proyecto de ley que beneficiaría directamente un negocio hotelero de su familia, a orillas del lago Arenal.
Este medio le escribió a la congresista tilaranense desde el sábado, de previo a publicar un artículo sobre ese aparente conflicto de interés que le habría impedido por mandato legal, votar el proyecto de ley que crea el Paisaje Nacional Espejo de Agua Embalse Arenal. Este plan autoriza actividades comerciales y productivas a orillas de ese cuerpo de agua.
Sin embargo, Murillo no respondió ni llamadas ni mensajes de WhatsApp, tampoco a través del encargado de prensa de la fracción de Pueblo Soberano, mediante el cual también se canalizó una consulta sobre el asunto.
Este lunes, La Nación acudió a la salida de la reunión de la fracción oficialista, cerca de las 2:45 p. m., para darle a la diputada Murillo el derecho de responder sobre su presunto conflicto de interés al votar un proyecto de ley que beneficia a un negocio familiar del cual es parte, pues figura como tesorera de la sociedad anónima que posee el hotel Tinajas Arenal Lakefront Lodge.
La legisladora se negó a conversar con este medio, pues alegó que tenía que ir a una reunión en su despacho, antes de ir al plenario, y adujo que ya le había dado una entrevista a un medio de televisión sobre el asunto.
Cuando se le indicó que se trataba de otro medio y se le requerían respuestas para La Nación, la diputada mantuvo el rechazo a responder y refirió a la entrevista que le dio a Trivisión.
A las 3:03 p. m., Murillo ya estaba en la sesión del plenario y, aunque se le pidió al encargado de prensa de Pueblo Soberano, José Conejo, tener una declaración o hablar con la diputada, no hubo respuesta de la legisladora. El periodista dijo que no habría nada para La Nación sobre el caso.
De hecho, en plenario, la diputada estuvo coordinando tanto con el comunicador como con el jefe de fracción, Nogui Acosta, antes de negarse a dar cualquier declaración.
‘El emprendimiento sí es familiar’
En sus declaraciones al medio televisivo, Cindy Murillo alegó que ella no es socia ni propietaria del emprendimiento familiar Tinajas Arenal, pero reconoció que es tesorera de la sociedad anónima.

“No soy socia, ojalá lo fuera”, dijo la diputada oficialista.
El hotel al lado del lago Arenal es propiedad de la sociedad Jhasu de Arenal, donde aparece el padre de la diputada como presidente, la madre como secretaria, ella figura como tesorera y su hermana como fiscal.
“El emprendimiento sí es familiar, la patente está a nombre de personas físicas, que son familiares”, reconoció Murillo.
Aunque la diputada argumentó que ella no impulsó el proyecto de ley, pues se presentó en marzo del 2022, todavía bajo el gobierno de Carlos Alvarado, sí anunció públicamente que le pidió a la presidenta Laura Fernández que lo convocara en sesiones extraordinarias. Además lo votó positivamente en dos debates.
El Reglamento de la Asamblea Legislativa establece, en su artículo 105, que un congresista puede excusarse de dar su voto y se le permite retirarse del recinto, cuando considere que el asunto en discusión puede “otorgar de forma directa un beneficio para sí mismo, para su cónyuge, compañero, compañera, sus parientes incluso hasta el tercer grado de consanguinidad o afinidad, o para las empresas en las que él o ella posea participación accionaria”.
Por otra parte, el artículo 48 de la ley 8422, ley contra la corrupción y el enriquecimiento ilícito, establece sanciones para el funcionario que vote una ley que le beneficia directamente, a su familia o empresas.
El artículo 48 de esa normativa sanciona con prisión, de uno a ocho años, a quien participe con su voto favorable en leyes que otorguen beneficios para sí mismo, sus parientes hasta el tercer grado de consanguinidad o afinidad, o para las empresas en las que el funcionario público o sus parientes, incluso hasta el tercer grado de consanguinidad o afinidad, posean participación accionaria.
