Costa Rica recibió, la tarde de este viernes, un segundo grupo de 30 personas deportadas por Estados Unidos: 22 extranjeros y ocho costarricenses.
Esos migrantes llegaron al aeropuerto internacional Juan Santamaría, según informó la Dirección General de Migración y Extranjería.
El pasado 11 de abril, el país recibió a otras 25 personas provenientes de ese mismo país, como parte del memorando de entendimiento firmado a finales de marzo por el presidente Rodrigo Chaves con Kristi Noem, enviada especial de Estados Unidos para el Escudo de las Américas.
Se trata de un memorando de entendimiento bilateral sobre flujos migratorios, para trasladar a personas extranjeras que no son estadounidenses y que están ilegales en ese país.

Nacionalidades
En este segundo vuelo, hay personas de nueve nacionalidades distintas:
- Brasil: Ocho personas (cinco hombres y tres mujeres)
- Rumanía: Tres hombres, incluido un menor de edad de 15 años, que viaja junto a su padre
- Uzbekistán: Tres hombres
- China: Dos hombres
- Azerbaiyán: Dos hombres
- Irlanda, India, Vietnam y Bielorrusia: Una persona masculina cada uno. En el caso de Irlanda, se trata de un adulto mayor.
Migración anunció que exoneró de visa de ingreso a las siguientes nacionalidades: Bielorrusia, India, China, Vietnam, Azerbaiyán y Uzbekistán, tras una verificación en los sistemas internacionales.
En este proceso de recepción de migrantes también participó personal del Patronato Nacional de la Infancia (PANI) y del Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (Conapam) −dada la presencia de un menor y un adulto mayor−, precisó Omer Badilla, director de Migración.
Tras completar el control migratorio, las personas recibieron una atención primaria que incluye la explicación del proceso con apoyo de traductores y una valoración de su estado de salud en coordinación con la Cruz Roja.
El grupo permanecerá bajo las mismas condiciones aplicadas anteriormente: podrán acogerse al programa de Retorno Voluntario Asistido (RVA), gestionado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), para regresar a sus países de origen, o bien, solicitar una permanencia regular en Costa Rica bajo categorías humanitarias por la vía ordinaria.
Badilla explicó que, a partir de ahora, las personas que opten por no acogerse al RVA también recibirán acompañamiento de la OIM por un plazo superior a los siete días que se otorgaban inicialmente, con el fin de que puedan decidir su futuro.
