
La diputada del partido Coalición Agenda Ciudadana (CAC), Claudia Dobles Camargo, confirmó, este domingo por la noche, que votará en contra del proyecto de Ley de Armonización del Mercado Eléctrico.
“No garantiza el modelo solidario y universal que actualmente tenemos y va a incrementar el precio de la luz para las familias y los pequeños negocios”, escribió Dobles en una publicación en sus redes sociales, en la que cuestionó los efectos económicos y sociales de la propuesta.
La postura de Dobles ocurre luego de varios días de incertidumbre. Las dudas surgieron el miércoles, cuando se refirió a esa iniciativa, tras la reunión que sostuvo con la presidenta de la República, Laura Fernández, en la Casa Presidencial.
En ese momento, Dobles señaló que debía estudiar el expediente antes de fijar una posición definitiva. “El proyecto tiene algunas cosas interesantes, pero también tiene grandes oportunidades de mejora. Es un proyecto complejo. Lo que es cierto es que Costa Rica tiene grandes retos para ver cómo suministrar energía y que sea a un costo accesible”, dijo entonces, al insistir en la necesidad de revisar el texto antes de definir un voto. También aseguró que, para ese momento, su apoyo no estaba garantizado.
Aún así, sus reacciones generaron incertidumbre sobre su posición. En horas de la tarde de este domingo, el exdiputado y excandidato presidencial del Frente Amplio, Ariel Robles, emitió un comunicado en sus redes sociales exhortando a Dobles y a Alvaro Ramírez, jefe de fracción de Liberación Nacional, a analizar la iniciativa con conciencia y meditar su voto.

Previo al debate
La posición de la Dobles se conoce en la antesala de una discusión prevista para este lunes, cuando el Congreso debatirá este plan, el cual es respaldado por la fracción oficialista de 31 diputados, pero que requiere de una mayoría calificada de dos tercios del total de legisladores (38) para avanzar, debido a los cambios estructurales que plantea sobre el sistema eléctrico costarricense.
Desde el gobernante partido Pueblo Soberano, el jefe de fracción, Nogui Acosta Jaén, defendió la propuesta y afirmó que Costa Rica “no puede seguir atrasando decisiones relacionadas con el crecimiento energético del país y la necesidad de garantizar el abastecimiento futuro”.
El expediente 23.414 propone una transformación del modelo eléctrico, lo cual conllevaría a un aumento de los precios de luz para la ciudadanía, según afirmó la diputada de la CAC.
En términos sencillos, el proyecto plantea un cambio importante en la forma en que se compra y vende electricidad en el país. Hoy, los generadores privados pueden producir energía, pero en la práctica el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) es el principal comprador y luego distribuye esa electricidad a empresas distribuidoras y usuarios.
Con la reforma se crearía un mercado eléctrico mayorista más abierto, en el que no solo las distribuidoras podrían adquirir energía, sino también grandes consumidores, como industrias, zonas francas o grandes cadenas comerciales, que tendrían la posibilidad de negociar contratos directamente con plantas privadas de generación, sin pasar necesariamente por el ICE.
También trasladaría parte de las funciones que hoy concentra el Instituto a una nueva entidad llamada Ente Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional (Ecosen).
Actualmente, el ICE no solo produce electricidad, sino que también coordina gran parte del sistema: proyecta cuánta energía necesitará el país en el futuro, organiza cómo se distribuye la generación y supervisa el funcionamiento general de la red eléctrica. El plan busca que esas tareas pasen a Ecosen, un nuevo ente técnico encargado de coordinar el sistema y ordenar la participación de distintos actores.
