
La embajadora de República Popular China en Costa Rica, Wang Xiaoyao, negó que empresas de su país estén involucradas en la actividad minera vinculada a la extracción ilegal de oro en Crucitas, cerca de la frontera entre Costa Rica y Nicaragua, como lo afirmó el gobierno de Rodrigo Chaves.
La diplomática reaccionó a declaraciones del ministro de Seguridad Pública, Mario Zamora, quien aseguró ante la Asamblea Legislativa que empresas chinas radicadas en Nicaragua estarían comprando el material aurífero que es sacado de Costa Rica de forma ilegal.
“Hemos tomado nota de las noticias al respecto y creemos que es otro ejemplo de propaganda mediática sin ninguna comunicación o verificación”, afirmó la embajadora.
Indicó que pese a los señalamientos públicos hechos por el gobierno de Rodrigo Chaves, no ha existido algún acercamiento de las autoridades costarricenses para discutir el tema con sus pares chinos.
“La parte china no ha recibido ninguna petición de la parte costarricense. Aun así, con una actitud de responsabilidad, vamos (fuimos) a conocer las situaciones en Nicaragua y estamos informados de que las empresas mineras que operan en Nicaragua son principalmente de Canadá u otros países”, señaló.
La diplomática afirmó que China tampoco desea involucrarse en disputas políticas internas relacionadas con el caso de Crucitas ni en eventuales tensiones entre los gobiernos de Costa Rica y Nicaragua.
“Sabemos que varios partidos (políticos) de Costa Rica sobre Crucitas tienen disputas desde años atrás. También hemos dicho a la parte costarricense que no queremos involucrarnos en el conflicto interno de Costa Rica y tampoco queremos involucrarnos en el conflicto entre Costa Rica y Nicaragua”, indicó.
Mencionó que, si Costa Rica cuenta con pruebas para sustentar sus alegatos, China estaría dispuesta a verificarlas. Añadió que su país también puede colaborar en otros ámbitos, como la protección ambiental y la gestión fronteriza, para lo cual puso a disposición sus capacidades y tecnologías.
Zamora señaló la supuesta participación de empresas de capital chino, que operan en Nicaragua, durante una comparecencia ante el plenario de la Asamblea Legislativa, del pasado 16 de febrero.
La situación del oro costarricense fue posteriormente abordada en el plano bilateral, con el regimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. El 28 de febrero, los gobiernos de Costa Rica y Nicaragua acordaron reforzar la coordinación de operativos en la zona fronteriza para combatir el tráfico ilegal de oro proveniente de Crucitas.
Así lo informaron el canciller costarricense, Arnoldo André Tinoco, y el ministro Zamora durante una conferencia de prensa realizada en el puesto fronterizo de Peñas Blancas, tras una reunión de dos horas con sus homólogos nicaragüenses.
El encuentro fue convocado por Nicaragua luego de que Costa Rica solicitara, mediante una nota diplomática de su Cancillería, fortalecer el patrullaje en el Río San Juan para frenar el tráfico ilegal del metal precioso.
Si bien la discusión se ha centrado en Crucitas, La Nación dio a conocer que el cerro la Conchudita, también en Cutris de San Carlos, presenta una devastación aún más grave, producto de la extracción ilegal de oro.
Una fuente policial indicó a este diario que desde julio de 2025 el sitio fue tomado por centenares de mineros ilegales, fundamentalmente de origen nicaragüense.
