A Álvaro Ramos, candidato del Partido Liberación Nacional y quien terminó en segundo lugar en la lucha por llegar a la Presidencia, le costó transitar hasta el sitio donde se dirigió a sus seguidores.
Acompañado de su padre, Ramos debió abrirse paso entre las personas que lo saludaron, lo abrazaron, le dieron un fuerte apretón y le hablaron al oído.
Acompañado de su familia —sus hijas Mariana y Fátima, y su esposa Cristie Castro—, Ramos saludó a sus partidarios, levantó la mano izquierda, pues en la derecha llevaba alzada a la pequeña Fátima.
Álvaro lanzó algunos besos a quienes lo vitoreaban y dio sus primeras impresiones tras conocerse el resultado de las elecciones 2026.
“Reconocemos que nos han vencido en las urnas, porque somos demócratas. Hicimos campaña de propuesta y le digo a la fracción: cumplamos con esas propuestas”, fueron las primeras palabras de Álvaro Ramos.
Ramos aseguró que serán vigilantes de lo que suceda alrededor del nuevo gobierno.
Oposición constructiva
“Seremos oposición constructiva, pero eso no significa que hagan cosas indebidas. En democracia se vale disentir y criticar, y también demostraremos que podemos cumplir los acuerdos”, dijo Álvaro Ramos.
El liberacionista añadió que la sociedad civil tiene que seguir fuerte y participativa.
“No caigan en su espíritu de lucha; sigamos luchando por resolver los problemas juntos. Recibimos la antorcha de generaciones pasadas y tenemos que dejar el legado a nuestros hijos e hijas, es el compromiso”, añadió Ramos.
Ramos llamó a la unión del país, a la construcción, a seguir sanando.
“Deseo que Dios le dé a Laura Fernández mucha sabiduría para gobernar y la respaldaremos en sus decisiones mientras sean en bien del país. No lo haremos al no estar de acuerdo, pero el norte es seguir construyendo esa Costa Rica libre y oportuna. Gracias, Costa Rica, muchas gracias”, finalizó Álvaro Ramos en su discurso, mientras algunos gritaban “¡Ramos, Ramos!”.


