
Aunque la Sala Constitucional ya lleva poco más de tres meses sin jueces suplentes, los diputados fracasaron esta semana en concretar un acuerdo que permita la elección de los nueve magistrados necesarios para que ese tribunal pueda funcionar, incluso cuando los propietarios deban ausentarse.
Desde varios días antes de que venciera el plazo de los magistrados suplentes, el 16 de diciembre pasado, los voceros de la Sala clamaron ante los legisladores por acelerar el trámite, para evitar un eventual cierre técnico, ante la ausencia de algún magistrado propietario.
El tribunal constitucional está integrado por siete miembros y, si tan solo uno de ellos falta, por vacaciones, enfermedad o cualquier otro motivo, ya no podría sesionar, y eso implicaría el freno a cientos de recursos de amparo que se estudian en tutela de los derechos humanos en el país.
Debido a esa necesidad, los jefes de las fracciones legislativas acordaron, el jueves anterior, fijar una fecha para que el plenario llevara a cabo la elección de los magistrados.
La decisión fue hacer la discusión por el fondo este martes y, de una vez, empezar la ronda de votaciones.
No obstante, el acuerdo fracasó, a pesar de que inicialmente había suficientes diputados para elegir al menos algunas de las candidaturas a la magistratura.
Según el acta de la sesión del plenario de este martes, hubo 48 congresistas presentes, pero en ninguna de las dos votaciones de la primera ronda hubo 48 votos.
Tal como lo establece la Constitución Política, para elegir magistrados de la Corte Suprema de Justicia se requieren 38 votos, lo que complica cualquier acuerdo posible.
Ausencias y votos por candidatos no recomendados
Cuatro diputados no estuvieron en la primera votación y, luego, otros tres se salieron también en la segunda.
Olga Morera, José Pablo Sibaja y Fabricio Alvarado, del Partido Nueva República (PNR), así como Carlos Andrés Robles, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), se ausentaron de las dos votaciones.
A ellos se sumaron Waldo Agüero y Alexánder Barrantes, del partido de gobierno, y el fabricista Yonder Salas en la segunda votación.
Aunque no votaron en ninguna de las dos rondas, los siete están reportados como presentes en la lista de asistencia de la sesión del plenario del martes.
El jefe de fracción del Partido Liberal Progresista (PLP), Gilberto Campos, respondió que no tiene conocimiento de que exista ninguna estrategia de alguna fracción política para impedir que se diera la elección.
El congresista dijo que, en su opinión, fue la barrera de los 38 votos y la cantidad de diputados presentes los factores que complicaron la elección.
La presidenta de la Comisión de Nombramientos, la liberacionista Alejandra Larios, comentó que no sabe si exista una estrategia coordinada para impedir la escogencia de los jueces suplentes antes de que terminen su periodo los actuales legisladores.
Sin embargo, enfatizó que a ella le llamó mucho la atención que tanto el partido de gobierno como Nueva República votaron por personas que no están en la nómina de los recomendados por la comisión.
“Si han sido parte de la comisión (como Pilar Cisneros y José Pablo Sibaja), fueron parte del proceso, votaron por algunas personas. Extraña que ahora cambien de opinión en el plenario”, dijo.
Larios agregó que sería entendible que esos partidos voten por una o dos de las personas no recomendadas, pero no que todos los candidatos por los que votaron estén fuera de la nómina.
El jefe de la Unidad, Alejandro Pacheco, también consideró preocupante que Pilar Cisneros, quien representa el chavismo en la Comisión de Nombramientos, vote por candidatos que no fueron recomendados por dicho foro.
Además de salirse, lo que hicieron los oficialistas y los fabricista fue votar por los nombres con menos opciones, para que los otros no lograran los 38 votos.
Rocío Alfaro, jefa del Frente Amplio (FA), también cuestionó lo hecho por esa alianza de diputados de gobierno con el partido de Fabricio Alvarado.
“Lo que hicieron fue no votar por ninguna de las personas que fueron recomendadas por la comisión, y el objetivo era precisamente no lograr consenso por ninguna de ellas”, criticó.
La opinión de varios legisladores de la oposición es que el pacto entre los chavistas y los fabricistas, junto con aliados como los independientes Leslye Bojorges, Gilberth Jiménez y Luis Diego Vargas, es que la elección de los magistrados suplentes quede en manos de los nuevos diputados. Pueblo Soberano, con 31 votos, tendrá mayoría absoluta en el próximo Congreso.

