Editorial

Editorial: Uso de la tierra y cambio climático

El mundo necesita generar seguridad alimentaria y, a la vez, frenar el calentamiento global. Un informe de la ONU destaca la urgencia del reto. Podemos afrontarlo con éxito, pero el tiempo se acaba.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados calcula que, desde el 2008, han sido desplazadas 22,5 millones de personas por eventos climáticos extremos o relacionados con el clima.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados calcula que, desde el 2008, han sido desplazadas 22,5 millones de personas por eventos climáticos extremos o relacionados con el clima. LALO DE ALMEIDA

El Panel de Expertos sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas (conocido por sus siglas en inglés IPCC) divulgó hace pocos días un informe especial sobre el impacto del uso de la tierra en el calentamiento global. Como los demás publicados desde su creación en 1988, el texto demanda cuidadosa atención y, sobre todo, acción por parte de los gobiernos, sectores productivos y consumidores.

Su principal conclusión, y también advertencia, reflejo de otras previas, es clara en su sentido de urgencia: para garantizar la seguridad alimentaria de la población global y, a la vez, frenar la virtual y mortífera carrera hacia el cambio climático, es indispensable modificar la manera de cultivar la tierra. En paralelo, debe avanzarse en la contención de los gases de efecto invernadero emitidos por otros sectores, entre ellos los de transporte, generación eléctrica y manufacturas.

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