Editorial

Editorial: Un proyecto indispensable

Los yerros de planificación y los imprevistos elevaron el costo del proyecto para dotar a la GAM de un sistema de tratamiento de aguas residuales y ponen en duda la conclusión. Si hubiera responsabilidades, deben ser establecidas.

14/01/2015
Planta Los Tajos, La Carpio
Proceso de construccion de la Planta de tratamiento de Aguas Residuales de los Tajos. 
Gabriela tellez
14/01/2015 Planta Los Tajos, La Carpio Proceso de construccion de la Planta de tratamiento de Aguas Residuales de los Tajos. Gabriela tellez

La planta de tratamiento Los Tajos, en Uruca, está lista para recibir las aguas residuales de 1.070.000 habitantes de 11 cantones de la Gran Área Metropolitana (GAM). También, están listas las tuberías colocadas a lo largo de cinco años con una inversión de millones de dólares, pero el proyecto está a punto de frustrarse por falta de $140 millones adicionales.

Los yerros de planificación y los imprevistos elevaron el costo de la obra de $250 millones a $600 millones y el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) intenta financiar el faltante mediante un préstamo con el Banco Nacional. Sin los recursos, sería imposible conectar la red de tuberías con los colectores y viviendas.

Habrá tiempo para examinar las razones del aumento del costo; sin embargo, las autoridades no pueden permitir la paralización de la obra. Sobran las razones y la primera entre ellas es la necesidad de dar siquiera este primer paso para el tratamiento de aguas residuales, una asignatura descuidada a lo largo de la historia con graves consecuencias para el ambiente y la imagen conservacionista de Costa Rica, bien ganada en otros ámbitos.

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