Editorial

Editorial: Un chiste nacional

La aparente manía del AyA de abrir una zanja apenas termina la reparación de una carretera es motivo recurrente del humor nacional.

15/11/2017/ tramos de carretera de la ruta 32 del cruce que va a carretera de Rio Frio hacia Limón / en la foto cruce que va hacia Rio Frio (Heredia) /  Fotografía: JOHN DURAN
15/11/2017/ tramos de carretera de la ruta 32 del cruce que va a carretera de Rio Frio hacia Limón / en la foto cruce que va hacia Rio Frio (Heredia) / Fotografía: JOHN DURAN JOHN DURAN

La ampliación de los 107 kilómetros del cruce de Río Frío hacia Limón quedará inconclusa. No hay fecha para construir los últimos 3.000 metros hasta llegar al centro de la ciudad portuaria. El inconveniente, esperamos, será superado. No tiene sentido desarrollar 104 kilómetros de carretera y dejar otros tres para las calendas, pero las razones del traspié son dignas de reflexión.

La aparente manía del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) de abrir una zanja apenas termina la reparación de una carretera es motivo recurrente del humor nacional. Con justicia o sin ella, está prácticamente incorporada al folclor. Puede ser, en muchos casos, un mero prejuicio en espera de confirmación tras cada molestia causada por los indispensables trabajos del AyA, pero lo sucedido en el último tramo de la ruta 32 acredita el buen fundamento de los chistes.

El año pasado el AyA advirtió al Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) sobre la ejecución de obras de alcantarillado y un acueducto. Si la nueva carretera quedaba lista antes de esas reparaciones subterráneas, sería destruida. Hasta ahí, el anuncio parece un acto de coordinación para prevenir pérdidas y desperdicio, además de frustración de la comunidad. No obstante, la realidad es exactamente lo contrario.

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