Editorial

Editorial: Reactivación sostenible de la economía

Son muchas las bondades de una economía dinámica y en nuestro caso podríamos aspirar a tasas anuales de crecimiento del 5 % o más, no a lo que tenemos hoy. La Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado recién planteó un conjunto de medidas de política pública e instó a adoptarlas cuanto antes.

¿Qué pueden hacer los gobiernos para inducir un punto de inflexión en unas expectativas de inflación persistentes, cuando las políticas de los bancos centrales no resultan suficientes?
¿Qué pueden hacer los gobiernos para inducir un punto de inflexión en unas expectativas de inflación persistentes, cuando las políticas de los bancos centrales no resultan suficientes? Shutterstock para EF

La reactivación de la economía constituye una prioridad y debe ir de la mano de la reforma fiscal. Si la economía no vuelve a tomar, cuando menos, la senda del crecimiento promedio del pasado, el endeudamiento público seguirá creciendo y la carga de intereses también. Hasta los ingresos tributarios del Gobierno sufrirán. Sin reactivación, el desempleo continuará en un nivel alto y la pobreza y la desigualdad seguirán en rangos inaceptables. Esas circunstancias impulsarán un círculo vicioso al exigir más gasto social, lo cual atentaría contra la reducción del déficit.

Son muchas las bondades de una economía dinámica y, en nuestro caso, podríamos aspirar a tasas anuales de crecimiento del 5 % o más, no a lo que tenemos hoy, que no parece llegar al 3 %. Por eso, son bienvenidas las sugerencias del sector empresarial. Sin embargo, cada medida propuesta debe ser analizada profundamente para asegurar que no apareje incentivos perversos.

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