Editorial

Editorial: Pago del gobierno al IVM no puede depender de una violación a la privacidad

Condicionar el giro a la entrega de bases de datos individualizadas no solo es una pretensión innecesaria, sino que vulneraría derechos fundamentales

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A mayo pasado, la CCSS registraba más de dos millones de trabajadores y 83.652 patronos. Esteban Bermudez
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A mayo pasado, la CCSS registraba más de dos millones de trabajadores y 83.652 patronos. (Esteban Bermudez/ebermudez)

El Ministerio de Hacienda amenazó con suspender el pago del aporte estatal al régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) hasta que la Caja Costarricense de Seguro Social le entregue, con nombre, cédula y salario, la información de más de dos millones de trabajadores y cerca de 84.000 patronos. Es una exigencia masiva de datos personales, condicionada bajo amenaza de estrangulamiento financiero al mayor fondo de pensiones del país.

Lo que el Ejecutivo presenta como un ejercicio de verificación contable es, en realidad, una pretensión que vulnera derechos fundamentales y que, además, resulta innecesaria para cumplir una obligación que la Constitución y la ley le imponen sin condiciones.

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