Editorial

Editorial: Muerte sin freno en las carreteras

La cifra de decesos, la frecuencia de los accidentes y la gravedad de las lesiones dibujan una realidad estremecedora. A la anarquía imperante en las calles se suma el debilitamiento del cuerpo policial encargado de vigilarlas

Accidente de Transito Ruta 32
Cada nueve minutos, en promedio, ocurre un accidente de tránsito en Costa Rica, según datos de Cruz Roja. Alonso Tenorio
Accidente de Transito Ruta 32
Accidente de Transito Ruta 32 Cada nueve minutos, en promedio, ocurre un accidente de tránsito en Costa Rica, según datos de Cruz Roja. (Alonso Tenorio/Atenorio)

La alarmante violencia en las carreteras ya se acerca –e incluso podría superar– a la causada por la ola de homicidios. El panorama habla por sí solo: por tercer año consecutivo, el país se encamina a rebasar las 500 muertes en el sitio del accidente. Ya a mediados de octubre se contabilizaban 447 fallecimientos, una cifra cercana a los 513 del 2024 y a los 528 del 2023, el año más trágico desde 1994, cuando comenzó el registro anual.

Ese recuento, sin embargo, solo muestra una parte de la realidad. Diversos análisis –entre ellos uno del Centro para la Sostenibilidad Urbana– revelan que los decesos prácticamente se duplican cuando se incluye a quienes fallecen unos días o semanas después en los hospitales. Entre el 2012 y el 2023, el 53,5% murió en el lugar del percance, pero el 46,5% restante perdió la vida en el mes siguiente, a causa de las lesiones. Es decir, la dimensión real de esta crisis es mucho mayor de lo que solemos admitir.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌