20 septiembre

Hace siete años, la comisión nombrada por la presidenta Laura Chinchilla para estudiar la crisis de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) señaló una realidad incontrovertible: la capacidad instalada en los hospitales y clínicas no se utiliza a plenitud. Los quirófanos y consultorios pueden alargar sus horarios de atención. El exorbitante gasto en remuneraciones extraordinarias y disponibilidades es posible aprovecharlo para abrir un segundo turno con el objeto de reducir las listas de espera y brindar mejor servicio.

Aparte de los evidentes beneficios para los usuarios, la institución ofrecería oportunidades de empleo para un mayor número de médicos y personal de apoyo, incluidos nuevos especialistas. Los únicos perjudicados iban a ser los actuales beneficiarios de las guardias, disponibilidades y horas extraordinarias, así como los especialistas, capaces de dictar condiciones en virtud de su escasez. Quizá por eso las soluciones propuestas por la comisión quedaron en el tintero y ya nadie habla de ellas.

En otras oportunidades, hemos protestado en esta misma sección por la contratación de servicios de la CCSS a terceros en condiciones desfavorables para la institución, pero el de los Ebáis no es uno de esos casos.

Ahora, las cooperativas contratadas para brindar servicios de atención primaria a la CCSS proponen ampliar horarios para atender pacientes en la noche y, también, los sábados. Nuestra información del 18 de setiembre toma como ejemplo a Coopesiba, encargada de la atención en San Pablo de Heredia, donde el nuevo edificio de los Equipos Básicos de Atención Integral en Salud (Ebáis) se desaprovecha a partir de las 4 p. m. El contrato con la CCSS dispone el cierre de los consultorios a esa hora y solo autoriza mantener el servicio de Odontología hasta las 10 p. m., entre semana, y de 7 a. m. a 6 p. m. los sábados.

Coopesiba, contratada en 1998, está deseosa de trabajar más. Lo mismo proponen otras tres cooperativas. Juntas administran 111 Ebáis, es decir, un 10,5 % del total. Sus servicios están a disposición de casi medio millón de asegurados en Tibás, Escazú, Santa Ana, Pavas y Desamparados.

En su momento, la contratación de las cooperativas despertó una polémica avivada por celos institucionales, pero el esquema probó su valor pasados 32 años desde la firma del primer convenio, en 1987, con Coopesalud, administradora de 48 Ebáis. A lo largo de esas tres décadas, la satisfacción comunal por los servicios recibidos ha sido una constante. Según estudios de la Gerencia Médica de la Caja, los Ebáis a cargo de las cooperativas operan a la mitad del costo de los manejados directamente por la institución.

Los contratos de Coopesana (Escazú, San Francisco, San Antonio, Santa Ana), Coopesalud (Pavas y Desamparados) y Coopesiba (Barva y San Pablo) vencen en diciembre del año entrante. El de Coopesaín (Tibás), en abril del 2021. Las negociaciones para renovar los convenios están en marcha y los cooperativistas aprovecharon para plantear la ampliación de horarios.

Vistos los costos, los resultados y las recomendaciones olvidadas de la comisión nombrada por la expresidenta Chinchilla, solo cabe preguntarse por qué la iniciativa vino de las cooperativas, no de la institución, y cuáles consideraciones valdrían para negarles el consentimiento. Cabe preguntar, además, por qué el servicio contratado a terceros se ofrece en poco más de la décima parte de los Ebáis y no se ha extendido a otros, con menos costo, sin sacrificar calidad.

En otras oportunidades, hemos protestado en esta misma sección por la contratación de servicios de la CCSS a terceros en condiciones desfavorables para la institución, pero el de los Ebáis no es uno de esos casos. Vale la pena ponerle atención para explorarlo como medio de mejorar servicios, aprovechar las inversiones en planta física y equipos, y cuidar las finanzas institucionales.