Editorial

Editorial: Los troles no son solo un problema ético

La tarea de reaccionar frente al peligroso fenómeno trasciende a la comunidad de profesionales en comunicación y también los límites de las normas éticas

Jorge Porras, dueño de Noelix Media, reside en El Salvador. Él reconoció que su empresa utiliza cuentas falsas en campañas electorales y corporativas de sus clientes. Foto tomada del blog personal del empresario.
Jorge Porras, dueño de Noelix Media, reside en El Salvador. Él reconoció que su empresa utiliza cuentas falsas en campañas electorales y corporativas de sus clientes. Foto tomada del blog personal del empresario.

Las empresas dedicadas a las relaciones públicas, la publicidad y el mercadeo digital se sumaron a las unidades académicas que forman profesionales en esas disciplinas para protestar por las declaraciones del dueño de la agencia denunciada por Meta, casa matriz de Facebook e Instagram, por utilizar cuentas y páginas falsas, conocidas como troles, durante la reciente campaña electoral.

El empresario aseguró que se trata de una práctica extendida, al punto que “la agencia de comunicación o el profesional en comunicación que llegue y diga que no tiene cuentas falsas, o no sabe en qué está metido o está mintiendo”. Meta también denunció la aplicación de esos recursos con fines corporativos.

La generalización ofendió a empresarios y trabajadores del área. “Tenemos que crear un nuevo estándar, tenemos que levantar la barra en la ética, la transparencia y la defensa de la honestidad para eliminar esa siembra de desconfianza que a nadie le sirve”, afirma Karla Chaves Brenes, fundadora y directora de la agencia Próxima Comunicación.

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