Editorial

Editorial: La ONU vuelve a encender las alarmas sobre la justicia costarricense

La respuesta pública del oficialismo ha sido descalificar al mensajero, lo que es un mensaje en sí mismo. El desgaste de la independencia judicial avanza por tres vías simultáneas: la palabra, los nombramientos y el dinero

Independencia de jueces relatora ONU
Margaret Satterthwaite advirtió nuevamente sobre las presiones políticas contra funcionarios judiciales, las amenazas contra jueces, el estancamiento en los nombramientos de magistrados suplentes en la Sala Constitucional y las restricciones presupuestarias al Poder Judicial. JOHAN ORDONEZ

Costa Rica recibió la semana pasada el tercer aviso en menos de dos años por parte de la relatora especial de la ONU sobre la independencia de magistrados y abogados. Margaret Satterthwaite advirtió nuevamente sobre las presiones políticas contra funcionarios judiciales, las amenazas contra jueces, el estancamiento en los nombramientos de magistrados suplentes en la Sala Constitucional y las restricciones presupuestarias al Poder Judicial.

Sus advertencias previas al Estado habían llegado en diciembre de 2024 y mayo de 2025. Cada nota ha sido más específica que la anterior, mientras que la respuesta pública del oficialismo ha sido descalificar al mensajero, lo que es un mensaje en sí mismo, y los organismos internacionales las leen como tales.

Es importante comenzar por el reconocimiento que la relatora hace del derecho de las autoridades políticas a cuestionar las resoluciones judiciales y a discrepar de ellas. En una democracia, los jueces no están exentos de crítica, y desde este mismo espacio la hemos ejercido cuando ha sido necesario.

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