Editorial

Editorial: Información contra ómicron

El riesgo para la población no inoculada es enorme porque ómicron, además de evadir obstáculos inmunitarios, es hasta 70 veces más contagiosa

Es necesario comenzar por decirlo: todas las vacunas brindan protección contra las manifestaciones graves de la covid-19 y, desde luego, contra la muerte causada por la enfermedad. No obstante, la habilidad de la última variante, ómicron, para burlar la barrera protectora e infectar a los vacunados tiene trascendentales implicaciones para la salud pública y el curso de la pandemia.

En la gran mayoría de los casos, la vacuna evitará la hospitalización y la muerte, pero la infección de los inoculados dejará de ser un fenómeno raro. En consecuencia, los vacunados, aun asintomáticos o con síntomas leves, podrán transmitir el virus a terceros. El riesgo para la población no vacunada es enorme porque ómicron, además de evadir obstáculos inmunitarios, es hasta 70 veces más contagiosa.

Esa característica también amenaza la capacidad del sistema hospitalario y del cuerpo médico, agotado debido a los dos años de pandemia. Con ese grado de transmisibilidad, hay suficientes personas sin vacuna para llenar los hospitales, no importa si ómicron resulta menos apta para causar enfermedad grave, como sugieren los estudios iniciales en Sudáfrica. Aun en ese caso, la ventaja de menor malignidad podría verse anulada por el número de infectados hasta llenar nuevamente los centros de atención.

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