Editorial

Editorial: Incumplimiento en sodas escolares

El reglamento pasó por la Sala Constitucional y los tribunales contenciosos administrativos, pero abundan los incumplimientos

El abuso de bebidas azucaradas es uno de los mayores problemas para los adolescentes en Costa Rica.

Fotografía: Shuttestock

El Reglamento para el funcionamiento y administración del servicio de soda en los centros educativos públicos entró en vigor en el 2012, pero su ruta hasta ese punto no fue fácil. Pasó por la Sala Constitucional y los tribunales contenciosos administrativos, cuestionada por la industria alimentaria y por los concesionarios de las sodas.

La normativa pone en manos de la administración una gama de sanciones posibles, desde la llamada de atención al concesionario y la petición de cambios en los productos ofrecidos hasta la cancelación de la concesión. Las juntas de educación o las juntas administrativas pueden ser sancionadas por el concejo municipal respectivo y el Ministerio de Salud puede decomisar productos y emitir órdenes sanitarias.

Pero ni la larga lucha librada para imponer el reglamento ni las sanciones contempladas impiden la venta a los estudiantes de productos prohibidos en los centros educativos. Un reciente estudio del Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa), publicados en la revista Nutrients, señala el frecuente incumplimiento de la normativa con la venta de bebidas azucaradas, según la reciente información de este diario.

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