Editorial

Editorial: Hablar con franqueza

Hablar al país con franqueza es indispensable cuando se está a las puertas de pedir un sacrificio, pero el gobierno está lejos de hacerlo.

diálogo franco, opinión
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Prominentes voces de la oposición reclaman al gobierno comunicar con franqueza la gravedad de la situación fiscal. Si el país no comprende el peligro y sus consecuencias —sostienen—, la resistencia a las medidas correctivas será mayor, así como la tendencia a aceptar ideas demagógicas y populistas.

Por eso, no se trata solamente de comunicar, sino también de convencer. Abundan los pregoneros de soluciones fáciles e indoloras, como el empleo de las reservas del Banco Central para pagar la deuda, y otros con razonamientos lógicos en apariencia: si nuestro problema es la deuda, no nos endeudemos más y, en consecuencia, no tiene sentido negociar un nuevo empréstito con el Fondo Monetario Internacional porque nos pedirán, a cambio, adoptar políticas incómodas.

Carlos Ricardo Benavides, expresidente de la Asamblea Legislativa, lo ha planteado una y otra vez, sin ningún éxito. Por el contrario, del Poder Ejecutivo solo emanan buenas noticias. La más reciente es la mejora de las finanzas públicas en 3,16 puntos del producto interno bruto (PIB) merced a los acuerdos conseguidos en el diálogo multisectorial.

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