Editorial

Editorial: Es hora de actuar

La sociedad no está dispuesta a contribuir más para mantener los excesos de la burocracia. Cuando clama por equilibrio, en realidad pide garantía del buen uso de sus tributos.

Shutterstock
Shutterstock

Fracasada la propuesta para sentar las bases de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) hubo un largo impasse, superado con la convocatoria al diálogo hecha por el presidente de la República y su homólogo de la Asamblea Legislativa. Fracasó, también, la posibilidad de construir la propuesta con participación de diversos sectores en el marco de una conversación estructurada, con plazos y metas claros. La urgencia aumenta y nos encontramos en un nuevo e inquietante punto muerto.

Es hora de actuar por vías más inmediatas. Habrá nuevos impuestos, de eso no nos libraremos, pero el rechazo al desequilibrio de la propuesta inicial obliga a reconsiderar el peso de cada componente —ingreso y gasto— para garantizar la eficacia de las soluciones planteadas. La sociedad no está en disposición de contribuir más para mantener los excesos e ineficiencias de la burocracia. Cuando clama por equilibrio, en realidad pide garantía del buen uso de sus sacrificios tributarios.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌