Editorial

Editorial: Dos presidentas y dos ‘presidentes’

El hecho de que en las oficinas públicas cuelguen fotografías de cuatro presidentas no reduce la violencia ni cierra las brechas de género

Las cuatro presidentas: Eugenia Zamora (Tribunal Supremo de Elecciones), Patricia Vargas (Poder Judicial), Laura Fernández (Poder Ejecutivo) y Yara Jiménez (Poder Legislativo).
Las cuatro presidentas: Eugenia Zamora (Tribunal Supremo de Elecciones), Patricia Vargas (Poder Judicial), Laura Fernández (Poder Ejecutivo) y Yara Jiménez (Poder Legislativo). Fotos: Archivo LN

Hace una semana, la elección de Patricia Vargas González como presidenta de la Corte Suprema de Justicia completó una imagen inédita en nuestro país y nuestra región: por primera vez, mujeres presiden los cuatro poderes de la República. Laura Fernández, en el Ejecutivo; Yara Jiménez, en la Asamblea Legislativa; Eugenia Zamora, en el Tribunal Supremo de Elecciones, y ahora Vargas, apenas la segunda mujer en dos siglos al frente del Poder Judicial, luego de Zarela Villanueva.

Es un motivo legítimo y merecido de celebración. Costa Rica negó el voto a las mujeres hasta 1949, tuvo su primera presidenta legislativa en 1986 y su primera presidenta de la República en 2010. Hoy, la Asamblea Legislativa tiene 30 diputadas de 57 curules, por primera vez más mujeres que hombres. Para una niña hoy, ver a cuatro mujeres en esos despachos tiene un valor simbólico enorme.

Nada de esto ha sido un regalo; ha sido producto de la lucha de generaciones de mujeres que pelearon por espacios centímetro a centímetro.

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