La magistrada Patricia Vargas González asumió la presidencia de la Corte Suprema de Justicia el 26 de octubre, luego de obtener los 12 votos necesarios en la Corte Plena para ocupar el máximo cargo de este poder de la República.
Menos de 24 horas después de su elección, en entrevista con La Nación, Vargas afirma que recibió su nombramiento con humildad y describió al Poder Judicial como su casa.
En un contexto de tensiones entre los poderes Ejecutivo y Judicial, la nueva presidenta, magistrada desde el 2023, explicó que la defensa institucional será uno de los ejes de su gestión. Sostuvo que el Poder Judicial debe responder con claridad y contundencia a los cuestionamientos que, sin fundamento, pongan en entredicho la legitimidad de la institución o de sus funcionarios.
Vargas, la segunda mujer en ocupar la presidencia de la Corte en los 200 años de historia del Poder Judicial, también señaló la mora y la comunicación institucional como prioridades.
El Poder Judicial, dice, ha venido haciendo un trabajo responsable que desde la presidencia seguirá impulsando, pero la institución debe acercarse más a la ciudadanía para que se sepa de antemano lo que se está haciendo bien.
Además, elogió la labor del Ministerio Público y del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y reiteró que ambas instancias contarán con su apoyo durante los próximos cuatro años.

– Su elección se recibe con buen ambiente. Este lunes en la Asamblea Legislativa se aprobó una moción con 51 votos de los diputados presentes de manera unánime, celebrando su elección. ¿Cómo toma este tipo de reacciones? Especialmente en las condiciones en que estamos, en un ambiente tan complejo y tenso entre los supremos poderes.
– Lo recibo como un voto de confianza y con profunda humildad, esperando que mi trabajo pueda contribuir a construir una mejor Costa Rica de la mano con todas las personas que tienen algún poder de decisión en este país.
– ¿Cuáles son las primeras acciones de acomodo con la llegada al cargo? ¿Qué está priorizando en este momento al asumir la presidencia?
– Esta es mi casa y hay muchos temas de los que soy plenamente consciente, porque he sido parte también de su discusión y conclusión en algunos casos.
“Siempre es importante sentarse a priorizar algunas cuestiones. Creo que el tema de la comunicación tiene que ser uno de los primeros en abordar y por eso estamos aquí conversando. Creo que es necesario seguir conversando con los distintos medios de comunicación y buscar maneras de acercarse a la ciudadanía. Por supuesto, el tema del rezago, que también es esencial en este campo.
“Vamos a tratar de maximizar estos días, para poder iniciar cuanto antes los proyectos que haya que iniciar, o dar continuación a lo que ya se está haciendo.
“El Poder Judicial en muchos temas ha venido haciendo un trabajo muy responsable, muy cuidadoso, que hay que seguir impulsando”.

– El tema de la comunicación en el Poder Judicial y, como lo han señalado algunos magistrados, ha venido cambiando en los últimos meses. Ha sido más contestatario a los ataques del Poder Ejecutivo. ¿Esa línea se va a mantener durante su gestión o van a reevaluar cómo comunica el Poder Judicial ante esos señalamientos?
– Yo creo que la línea primordial es la de la defensa institucional.
Yo lo dije ayer (lunes para los lectores): la defensa de la institución, entendida esta como una parte esencial de la democracia y de la vida republicana de este país, es un eje fundamental y, desde esa óptica, el Poder Judicial tiene que ser claro y contundente al responder los cuestionamientos que pongan en entredicho, sin fundamento, la legitimidad con la que la institución trabaja o la de los funcionarios que trabajan en ella.
“Entonces, en ese sentido, yo entiendo que, ante cuestionamientos infundados, por supuesto que la institución tiene que aclarar la información, pero este es un ejercicio que deberíamos hacer no de manera reactiva.
“Yo creo que nosotros tenemos un deber de acercarnos más a la ciudadanía para que se sepa de antemano qué es lo que estamos haciendo bien.
“Soy muy respetuosa de la crítica; creo que las instituciones crecen con la crítica. Toda institución, toda actividad humana tiene un margen de mejora a través de las críticas, pero las críticas tienen que ser hechas con fundamento en la realidad, y esta es una institución muy seria como para entender que podemos hacer caso omiso a eso que debilita su existencia. Tenemos una responsabilidad institucional en ese sentido”.
– Parece ser que la presidencia del Poder Judicial en este momento podría ser una de las menos atractivas que tiene que ofrecer alguno de los altos cargos de este país. ¿Qué fue lo que la llevó a asumir esta responsabilidad?
– Pues yo creo que sigo siendo la misma jueza de siempre, la misma jueza que se convirtió en magistrada y la misma magistrada que ahora se convierte en presidenta de la Corte Suprema de Justicia.
“La misma persona, con las mismas condiciones, consciente, eso sí, de una mayor responsabilidad institucional. Sé que es una situación difícil, pero también confío no solo en mis capacidades para poder ofrecerle al país una respuesta o una contribución a estos grandes retos que tiene la institución, sino también espero contar con un proyecto colectivo.
“Espero que, con la ayuda de Dios y, sobre todo, con la ayuda de las personas que trabajan en esa institución, podamos sacar adelante el reto y que la ciudadanía sepa que tiene una institución confiable a la cual puede acudir en busca de una solución a sus conflictos”.

– ¿Fue una decisión familiar?
– Sí, la conversé con mi esposo y con mis hijas y, finalmente, creo que era oportuno hacerlo también por esa convicción de que podemos aportar algo a la institución.
– ¿Se ve usted con escolta caminando por las calles?
– De momento, creo que no. No es una situación que haya tenido yo que enfrentar en el pasado. Nunca he tenido escolta y no porque no haya llevado asuntos bastante complejos como jueza.
“No descarto que, si se diera una situación donde hay una amenaza, justificaría el uso de una escolta, pero hoy por hoy yo me siento una persona bastante libre y bastante tranquila para no depender de ese recurso”.
– ¿Cómo será la relación ahora con don Carlo Díaz y don Michael Soto? Son los cuerpos que están necesitando el mayor apoyo en este momento, en vista de la amenaza que está enfrentando el país (crimen organizado).
– Lo seguirán teniendo. El Poder Judicial es uno. El Ministerio Público es el Poder Judicial, el OIJ es Poder Judicial y, por supuesto, desde la presidencia, en lo que nosotros podamos colaborar dentro del ámbito de nuestras competencias, por supuesto que van a seguir contando con todo el apoyo. Creo que han hecho un papel importante.
“La labor está ahí y es evidente el trabajo que hace el OIJ, que no lo hace solo; también lo hace en coordinación con el Ministerio Público, con jueces y juezas que están detrás de estas decisiones que se adoptan cada vez que se ordena un allanamiento. En fin, es un trabajo valioso para el país y hay que decirlo así.
“No tengo ningún reparo en reconocerlo”.


