Editorial

Editorial: Dispersión y gobernabilidad

La fragmentación de la Asamblea Legislativa es un pecado de origen. Surge de las urnas a consecuencia del debilitamiento de los partidos políticos

El Informe estado de la nación 2021 atribuye la dificultad para fraguar acuerdos políticos a la inestabilidad del gabinete y la Asamblea Legislativa. Hasta la fecha, el consejo de ministros ha perdido 26 miembros, la mayor parte debido al desgaste de gobernar en las difíciles circunstancias del período, marcado por la sorpresa del “hueco fiscal”, el esfuerzo para corregirlo, la larga huelga contra las medidas aprobadas por la Asamblea Legislativa y la pandemia.

En la Asamblea Legislativa, 12 de los 57 diputados se han declarado independientes, reconfigurando las bancadas de seis partidos políticos. Los tránsfugas son la quinta parte del Parlamento y, en conjunto, conformarían la segunda fracción más numerosa, detrás de la liberacionista. Las rupturas “alteran la distribución del poder y reconfiguran las alianzas legislativas, haciéndolas más inciertas y efímeras”, dice el informe citado.

Las consecuencias para la gobernabilidad son obvias y se manifiestan con fuerza a la hora de las decisiones difíciles, cuando se torna inevitable la afectación de intereses bien determinados.

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