Editorial

Editorial: 20 estafas bancarias al día... ¿por qué seguimos cayendo en los timos?

Los ciberdelincuentes han encontrado en el espacio digital una vía más rentable, menos arriesgada y más efectiva para operar. Urge aplicar medidas en las cárceles, los protocolos bancarios y la agilidad de los procesos judiciales, pero, sobre todo, es imperiosa la educación ciudadana contra el fraude

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La cantidad de saqueos representa un golpe a la confianza en el sistema financiero, constituye un factor de inseguridad ciudadana y pone en duda si hay compromiso para resolver un problema que se acrecienta. Imagen: Shutterstock Shutterstock

Los fraudes informáticos están a punto de igualar las denuncias por asaltos físicos. En el año 2024, el país promedió 20 estafas bancarias al día (7.227 en total). Las cifras prueban que los ciberdelincuentes han encontrado en el espacio digital una vía más rentable, menos arriesgada y más efectiva para operar. Lo irónico es que lo hacen con las mismas tácticas de siempre y seguimos cayendo. Entre 2017 y 2023, este tipo de delitos provocaron un perjuicio acumulado de ¢120.000 millones y solo en el 2024 las pérdidas superaron los ¢4.400 millones y los $3,2 millones, como lo informaron los periodistas Lucía Astorga y Yeryis Salas en un reportaje publicado el 2 de junio.

La cantidad de saqueos representa un golpe a la confianza en el sistema financiero, constituye un factor de inseguridad ciudadana y pone en duda si hay compromiso para resolver un problema que se acrecienta.

Llegamos a un punto en que se requieren acciones radicales, como reformas legales y operativas para hacer frente con efectividad a la sofisticación tecnológica y el fuerte financiamiento de las bandas de delincuentes. Es inconcebible, por ejemplo, que muchos de los fraudes sigan siendo orquestados desde cárceles, especialmente La Reforma, pese a que el Estado y operadores telefónicos invirtieron en bloqueadores de señal desde el 2020. Resulta ofensivo escuchar que ahora los privados de libertad usan servicios internacionales de roaming que no son interceptados y que es imposible obstruir sus comunicaciones.

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