Opinión

Editorial: El autogol de Infantino que sacude a la FIFA

El fallido plan para abrir el Mundial y otras competiciones a inversión privada provocó una grieta que compromete a Gianni Infantino. Uno de los grandes temores sobre el ahora desaparecido proyecto del presidente de la FIFA es que los intereses comerciales invadan las decisiones deportivas

Gianni Infantino, presidente de FIFA, sigue enfrentando las consecuencias de su plan para abrir el Mundial a inversionistas privados.
Gianni Infantino, presidente de FIFA, sigue enfrentando las consecuencias de su plan para abrir el Mundial a inversionistas privados. FRANK HOERMANN / SVEN SIMON
Gianni Infantino, presidente de FIFA, sigue enfrentando las consecuencias de su plan para abrir el Mundial a inversionistas privados.
Gianni Infantino, presidente de FIFA, sigue enfrentando las consecuencias de su plan para abrir el Mundial a inversionistas privados. (FRANK HOERMANN / SVEN SIMON/dpa Picture-Alliance via AFP)

Con los ecos del Mundial 2026 todavía frescos, el planeta futbolero quedó sacudido por una insólita propuesta que desapareció en solo unos días, pero que dejó un ventarrón capaz de socavar el liderazgo de Gianni Infantino al frente de la FIFA.

Mientras los aficionados alimentaban las tertulias posmundialistas con los temas cotidianos, sobre España campeón, el último baile de Messi, el remo de los vikingos o la debacle de Brasil, Infantino cocinaba, puertas adentro, un plan para abrir las competiciones internacionales –empezando por la propia Copa del Mundo– a inversionistas privados.

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