
La FIFA dio marcha atrás y retiró su proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), que contemplaba abrir a la inversión privada la gestión comercial de sus principales competiciones, tras la fuerte oposición de dirigentes y confederaciones de distintas regiones del fútbol mundial.
“Nuestro propósito siempre ha sido -y siempre será- unir y mejorar. En consecuencia, esta propuesta no seguirá adelante”, dijo el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, al anunciar en un comunicado el final de la iniciativa.
FIFA destacó que el proyecto tenía la intención de proporcionar una base para fortalecer aún más a las Asociaciones Miembro de la FIFA, especialmente en aquellos países donde el apoyo es más necesario.
“Como dijimos desde el principio, para hacer esto solo si una mayoría de las Asociaciones Miembro de la FIFA estaban a favor y siempre sujeto a un proceso de consulta con ellas, el Consejo de la FIFA, las Confederaciones y los actores más amplios.
“Tras escuchar cuidadosamente todas las opiniones, se ha hecho evidente que el proyecto ha generado divisiones de una naturaleza que, independientemente del nivel de apoyo, ya no están en el interés del objetivo establecido en primer lugar”, mencionó Infantino.
La Confederación Sudamericana (Conmebol) fue la última de las grandes confederaciones en pronunciarse este viernes sobre el proyecto, al que se opusieron las confederaciones de Europa, de Asia y la de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe.
Breaking: FIFA president Gianni Infantino has scrapped his proposal to sell stakes in the World Cup after widespread backlash, including from within global soccer's governing body, and a threatened boycott by European Nations.
— ESPN FC (@ESPNFC) July 31, 2026
More: https://t.co/KcABnBesSo pic.twitter.com/TdTMOm8oGF
La Conmebol anunció que inició un proceso de consulta con sus diez asociaciones, que incluye a las poderosas autoridades futbolísticas de Argentina y Brasil.
“La CONMEBOL solicitó a la FIFA información adicional y aclaraciones sobre distintos aspectos relativos al alcance, la estructura, la gobernanza y los posibles efectos del proyecto”, señaló en un comunicado.
La entidad sudamericana, que apoya la reelección de Infantino en 2027, aseguró que continuará actuando “con prudencia, responsabilidad y espíritu de colaboración” y que contribuirá al fortalecimiento del fútbol mundial bajo los principios de “buena gobernanza”.
Se va
La crisis también alcanzó al entorno más cercano de Infantino.
Su principal asesor, Carlos Cordeiro, presentó su dimisión y dejó en su despedida un contundente cuestionamiento al proyecto y, en particular, al ingreso de capital privado en la estructura comercial.
“Vender una participación permanente en el activo más preciado del fútbol para levantar 4.200 millones de dólares no tiene sentido. Es hipotecar el futuro del fútbol sin una justificación convincente”, explicó el exbanquero estadounidense en LinkedIn.
Antes del mensaje de Cordeiro, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) anunció su apoyo a la posición de la UEFA y la Concacaf, opuestas al proyecto de Infantino, con el objetivo de “proteger el Mundial”.
La AFC, sin embargo, no se posicionó claramente contra la manzana de la discordia: la creación de la FIFA Forward Enterprise (FFE), empresa abierta a inversión privada que quedaría encargada de gestionar las actividades comerciales y de eventos de la FIFA.
