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Tres señales de alarma: lo que el reciente ataque a una jueza revela sobre el país

Cuando una jueza es atacada por el hecho de ser mujer y por la función judicial que ejerce, se produce un cortocircuito en el sistema; el edificio republicano se agrieta

Primer plano de un puño cerrado, puño de hombre, puño en señal de amenaza, intención de golpe, de golpear
Primer plano de un puño cerrado, puño de hombre, puño en señal de amenaza, intención de golpe, de golpear Shutterstock
Primer plano de un puño cerrado, puño de hombre, puño en señal de amenaza, intención de golpe, de golpear
Close-up,Of,A,Clenched,Fist,,Symbolizing,Aggression,,Anger,,And,Violence. El machismo estructural subyace en la raíz de este tipo de agresiones. Otras variables lo potencian y crece la violencia. (Shutterstock/Imagen)

Miles de carros en presas, gente va y viene apurada con sus preocupaciones y ocupaciones a cuestas, el timbre de una escuela llama al recreo, un avión sobrevuela en su intento por aterrizar, el calor agobia... En ese paisaje de rutina y prisa, un ataque brutal cortó el aire, rompió la inercia y heló la temperatura; en un instante, la convivencia se hizo más frágil. La marca país registró otra rayita de deterioro. Una familia –una más– conoció el horror.

El 13 de abril de 2026 debe quedar marcado para siempre en el calendario nacional. Para no olvidar. Para detenernos. Para cambiar.

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