Columnistas

Reformas electorales urgentísimas

En materia electoral, los legisladores de la comisión están desdeñando los cambios más urgentes antes de las elecciones del 2026

Las elecciones del 2022 debieron haber sido de valor didáctico para los diputados sobre el uso de troles, la desinformación, las posverdades y la utilización de partidos taxi, pero en lugar de atender un estado de situación verdaderamente preocupante, la Comisión Especial de Reformas al Sistema Político y Electoral del Estado tiene paralizado el trámite de los proyectos planteados por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) a finales de marzo del año pasado.

Los legisladores, cortos de alcance, concentran esfuerzos en favor de sus intereses inmediatos, por ejemplo, en el plan para unificar nuevamente las elecciones municipales con las nacionales, reducir el tiempo entre la primera y la segunda vuelta presidencial o el conteo manual de votos cuando las diferencias sean de 500 votos en el caso de los alcaldes y 1.000 en el de los diputados.

La reforma del TSE contra el uso de troles y las redes sociales en las campañas daría al traste con las nuevas mañas: prohibiría la propaganda a través de perfiles, cuentas y páginas falsas, o de cuentas administradas por una persona que no sea la titular.

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