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Polígono: ‘Homo spongium’

En cada momento, la forma de utilizar la tecnología más avanzada define qué es y qué no es inteligente.

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Si cuando creíamos que ser joven era un mal incurable, nos hubieran mencionado el proyecto de crear ciudades “inteligentes”, habríamos preguntado cómo harían para reclutar tantísimas personas con un IQ superior a 125. Pero hoy ya oímos hablar de casas, autos, lavadoras y hasta sillas eléctricas inteligentes. Suponemos que estas últimas distinguen, antes de cumplir su función, entre humanos y porcinos.








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