Abril Gordienko. 13 agosto

El logro de reactivar la economía de nuestro país y de mantenernos competitivos en el mercado global va de la mano con modernizar nuestra legislación.

Gracias al impulso de diferentes actores, entre los que se encuentran diputados de diversas fracciones legislativas, así como la empresa privada, se ha conseguido colocar en la agenda legislativa proyectos de ley de vital importancia para generar dinamismo económico. Estos involucran una modernización de dos pilares para el crecimiento del país: el marco legal laboral y las posibilidades que brinda el sistema educativo a sus estudiantes.

Nuestro Código de Trabajo data de 1943 y, en el último quinquenio, se ha presentado menos de un proyecto al año para renovarlo. La forma de trabajar se ha transformado profundamente a lo largo de estos 76 años, por lo que es hora de adaptar el marco legal a los tiempos actuales.

Adecuaciones. Una de esas necesarias reformas está planteada en el proyecto de ley 21141, aprobado ya en primer debate y que regulará el funcionamiento del teletrabajo en el sector privado. La eficacia de esta modalidad y sus beneficios, tanto para los colaboradores como para el resto de la sociedad, ha sido probada por cientos de empresas. Solo en Costa Rica, las compañías de inversión extranjera atraídas por Cinde generaron 800 empleos el año pasado bajo dicha modalidad, muchos de ellos, en zonas fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM).

La adecuación del marco legal ayudará a promover esta práctica con la debida protección de todos los derechos de aquellos trabajadores que la adopten, tanto en el sector privado como en el público. Los beneficios no se limitan al ámbito laboral, también abarcan el ambiental, por la reducción de la huella de carbono de quienes trabajen desde la casa.

Se discute también la aprobación de la reforma de los artículos 136, 142, 144 y 145 del Código de Trabajo, con la cual se pretende actualizar las jornadas de trabajo excepcionales. Con este cambio, conocido como flexibilidad laboral, los trabajadores podrán optar por un mejor balance entre el tiempo dedicado a su familia y proyectos personales y el de su trabajo. Por otra parte, las empresas podrán gestionar jornadas para mejorar su competitividad y tiempos en procesos, como en las economías modernas.

Augurios educativos. En esa misma dirección, en el ámbito educativo, ha sido aprobado por una amplia mayoría de votos, el proyecto de educación dual, que ofrece a los estudiantes el aprendizaje de destrezas técnicas, las cuales les darán acceso efectivo a buenos trabajos, sin desmedro de su formación académica. La oposición al proyecto, fundamentada principalmente en información falsa o tergiversada, ha enlodado la discusión de un instrumento con gran potencial para la juventud.

Dichosamente, los tres proyectos anteriores son también prioritarios para el Ejecutivo, pues los ha convocado este mes de sesiones extraordinarias, y confío en que se aprobarán. A partir de setiembre, precisa que la Asamblea retome el proyecto 20038, también del ámbito de la educación, para el reconocimiento de títulos académicos obtenidos en el extranjero, lo cual permitiría aumentar la transferencia de conocimiento y buenas prácticas que se enseñan en las principales instituciones educativas del mundo, al fomentar la repatriación de cerebros y evitar la fuga por trabas burocráticas.

Adicionalmente, se deberá retomar la discusión de los proyectos para asegurar la estabilidad y el alcance del régimen de zonas francas, motor del desarrollo del país en exportaciones y empleabilidad. Es especialmente importante su impulso fuera de la GAM, donde las oportunidades de empleo son considerablemente más escasas.

De nuestra Asamblea Legislativa debemos esperar —y exigir— que esté a la altura del momento histórico. El contexto actual es crítico; demanda que dejemos el cortoplacismo y pensemos en el país que queremos. Demos a nuestros jóvenes y a nuestra fuerza laboral las mejores condiciones para desarrollarse y progresar, ofrezcamos al sector productivo el ambiente más propicio para trabajar y crecer, y hagamos lo necesario para alcanzar el desarrollo.

Competimos con países que diariamente dan pasos pioneros en la transformación de sus economías hacia la simplificación, la digitalización y la flexibilización, con lo cual captan el interés de las principales empresas del mundo. Los retos que se le presentan al país no son menores, pero debemos sacar lo mejor de nosotros.

La autora es activista cívica.