Columnistas

De frente: México encabronado

Sin duda, México está mal, pero con Andrés Manuel López Obrador podría estar mucho peor.

“Que se chinguen todos”. Ese es el sentimiento que está catapultando a Andrés Manuel López Obrador (conocido como AMLO) a la presidencia de su país. Al menos esa es la impresión que me llevé de una visita reciente a la capital azteca. Los mexicanos están encabronados por la corrupción dantesca del PRI, por los alarmantes niveles de violencia relacionados con el crimen organizado y por un mediocre crecimiento económico. Pero en lugar de votar por mejorar las cosas, a muchos parece motivarlos más las ganas de joder al sistema –y a todos con él–.

Sin duda México está mal, pero con AMLO podría estar mucho peor. Qué tanto, es una incógnita. Nadie sabe a ciencia cierta qué esperar de un gobierno de él, puesto que sus propuestas son un collage de ocurrencias. Pero ciertas características personales sí son por todos conocidas: su nacionalismo, revanchismo y mesianismo. Parafraseando a Octavio Paz, el analista Roberto Salinas León me dijo que, “según el humor del príncipe y el capricho de la hora”, AMLO puede ser un día un Lula da Silva y al otro un Hugo Chávez.

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