Columnistas

Ciudades con inteligencia

Si bien es difícil imaginar cómo una ciudad puede ser inteligente, no lo es pensar en maneras para que lo sean en ciertos aspectos de la vida citadina.

Es posible controlar el flujo vehicular con cámaras que muestran dónde están los vehículos y a qué velocidad se mueven, y optimizar una función, como por ejemplo por kilómetros por hora o consumo de combustible. El sistema controlaría además los semáforos a fin de evitar, entre otras situaciones, vehículos en fila ante la luz roja mientras en el otro sentido no pasa ninguno.

El sistema podría automatizar la reversibilidad a ciertas horas —cuando el volumen de autos es mucho mayor en un sentido que en otro— y las luces de la ciudad para contribuir a la seguridad y la reducción del consumo de energía.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌