Fabricio Alvarado y Carlos Alvarado son los primeros que deben llamar a sus fanáticos a dejar el insulto y las amenazas de lado.

Por: Armando Mayorga 14 febrero

Facebook es un buen reflejo de lo que es Costa Rica después de las elecciones del 4 de febrero. División por política, confrontación por religión.

Es desinformación, insultos y amenazas. En sus páginas hay un hervidero de extremismos y fanatismos que resultan ajenos a este país.

El odio se desborda en muchas publicaciones, lo cual es preocupante porque tenemos por delante 45 días más de campaña de cara a la segunda ronda del 1.° de abril donde elegiremos presidente.

Cada bando ha creado sus canales de “comunicación” donde mienten abiertamente, falsean la realidad o dicen verdades a medias

Da pena ver algunas publicaciones porque unos a otros se denigran. La violencia de sus palabras es exagerada y lo evidente es que son unos autollamados “grupos civiles” los que promueven el aborrecimiento entre unos y otros.

Usan la máscara de “grupo civil” cuando es claro que se trata de seguidores de un partido o un candidato. Están manipulando a sus masas de “fans” para recolectar votos a partir del enfrentamiento. Están interfiriendo, maliciosamente, en el proceso electoral porque usan la aversión como vía para capturar el respaldo en favor de Fabricio Alvarado o Carlos Alvarado. Esta no es otra táctica que la de “el fin justifica los medios”.

Facebook, en estos días, es total desinformación. Cada bando ha creado sus canales de “comunicación” donde mienten abiertamente, falsean la realidad o dicen verdades a medias. Con miles de seguidores, multiplican sus falacias y de allí surgen agravios e intimidaciones.

Ya hay quienes claman a Mark Zuckerberg, el fundador de esta red social, cumplir su palabra de agosto del 2017, tras los hechos de violencia cometidos por supremacistas blancos y neonazis en Charlottesville (Virginia), de impedir que Facebook sea un sitio violento.

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Esa vez, Zuckerberg prometió eliminar “cualquier amenaza de daño físico” en la red social. “Tienen mi compromiso –dijo– de seguir trabajando para hacer de Facebook un lugar donde todos puedan sentirse seguros”.

Hoy, en Costa Rica, estamos llegando al colmo de temer por la violencia en Facebook. Fabricio Alvarado y Carlos Alvarado son los primeros que deben llamar a sus fanáticos a dejar el insulto y las amenazas de lado.

¿No es que prometieron una campaña sin odios?

amayorga@nacion.com

Armando Mayorga es jefe de Redacción en La Nación.