Columnistas

Hagamos valer el voto

Hacer valer nuestro voto es exigir a los dos candidatos reconocer que es posible recortar el gasto significativamente sin recortar servicios, y comprometerlos a hacerlo. Hacer valer nuestro voto es exigirles que reconozcan que hay que parar los abusos del empleo público. Que se deben comprometer con el recorte del gasto, porque no hay otra salida.

La pregunta que atormenta las mentes de quienes no votamos por ninguno de los candidatos que pasaron a la segunda ronda es cómo hacer para elegir sin traicionar principios fundamentales ni poner en riesgo al país.

El nefando eslogan de campaña de Rodolfo Piza –“Vote por algo”– adquiere hoy una relevancia insospechada hasta para sus proponentes originales, y una importancia impensada para los cientos de miles de costarricenses quienes nos quedamos sin una opción que nos ilusione y nos represente. Debemos buscar razones para votar por algún candidato; algo –no alguien– por lo cual votar. Muchas veces, eso empieza con un proceso de descarte.

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