La campaña electoral terminó, pero los costarricenses, y sobre todo los periodistas, no podemos dejar en la sombra las cosas que hoy comienzan a salir de abajo de la mesa.
Una de ellas es lo sucedido con las encuestas de Opol Consultores y su conexión con Restauración Nacional (RN). Hasta ahora, después de los comicios, se descubre que seis de esos estudios se hicieron por encargo del comando de campaña del entonces candidato Fabricio Alvarado, detalle que ninguna de las partes citó.
Casi todos los que estábamos cada semana a la espera de la publicación de los resultados en el sitio elmundo.cr –empresa hermana de Opol– teníamos plena confianza en que se trataba de una encuesta independiente a los intereses de un partido político.
Ni en la titulación, texto o gráficos había etiqueta que advirtiera “Encuesta encargada por Restauración Nacional”, para así tener algún criterio sobre esos estudios que daban ventaja a Fabricio Alvarado –todos, por más de 10 puntos– sobre Carlos Alvarado.
Tampoco el equipo de campaña de RN, que hacía gala en su Facebook de los números, puso en letra pequeña que ellos estaban detrás de los sondeos, como, por transparencia, debía ser. Siempre nos hicieron creer que era un estudio por iniciativa de Opol.
De no ser porque en RN hay encontronazos entre la dirigencia formal del partido y el comando de campaña, difícilmente habríamos conocido quién los encargó.
Nos dimos cuenta porque Opol reclamó ante el Tribunal de Elecciones que el presidente de RN, Carlos Avendaño, se negó a pagar ¢18 millones “expresando que ellos no autorizaron la realización, pero que el jefe de campaña sí lo hizo”, como afirmó Catherina Convertino, gerenta de Opinión Política C y C y de Sociedad Periodística El Mundo, sociedades con que operan Opol y elmundo.cr.
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Esta oscura experiencia electoral necesariamente debe generar cambios en el Código Electoral, para incluir en su artículo 138 una obligación a las encuestadoras y a los partidos políticos para ser transparentes en quién ordenó el estudio o quién lo financió. Lo necesario es que incluyan una etiqueta en la que se aclare “pagado por”.
amayorga@nacion.com
Armando Mayorga es jefe de Redacción en La Nación.
