Columnistas

Advertencias del clima

Los desastres causados por lluvias recientes y las olas de calor son señales de alerta de los efectos del cambio climático

A sus 66 años, don Jesús Salguero Tencio no recuerda una crecida del río Turrialba como la del jueves 21 de julio, que destruyó su negocio.

En un santiamén, las enfurecidas aguas socavaron los cimientos del parqueo, de cuyo alquiler obtenía el sustento para su familia, y arrastraron, corriente abajo, su esfuerzo de muchos años.

Cerca de ese sitio, doña Susana Molina Fuentes todavía estaba conmocionada porque la llena se llevó la casa de la mamá y dejó seriamente dañada la suya. En sus 16 años de vivir en el cantón, nunca había visto algo parecido.

De hecho, el Instituto Meteorológico Nacional (IMN) informó de que sobre Turrialba cayó en solo 36 horas el doble de las precipitaciones que durante todo el mes de julio.

Un drama similar vivieron pobladores de otras comunidades que afrontaron inusuales inundaciones a consecuencia de los torrenciales aguaceros de los últimos días.

Además de las dolorosas pérdidas humanas y materiales causadas por la emergencia, este fenómeno atiza el debate acerca de si ya estamos sintiendo el impacto directo del cambio climático.

Sin duda, hacen falta estudios científicos profundos y rigurosos para llegar a una conclusión; sin embargo, algunas señales parecen confirmar la amenaza que nos acecha.

Expertos del IMN calificaron el reciente temporal de evento extremo y anómalo por la intensidad de las lluvias y daños. Pero no solo Costa Rica se ha visto afectada por las tragedias naturales. Alrededor del mundo se están produciendo acontecimientos que lanzan una advertencia muy clara.

En forma reciente, naciones europeas como Bélgica, Alemania, Luxemburgo y Holanda, así como China, también afrontaron lluvias sin precedentes que sembraron muerte y destrucción en lapso muy corto.

Mientras tanto, fuertes olas de calor han desatado infernales incendios en amplios territorios de Estados Unidos y Canadá. Frente a estas dantescas escenas, resulta claro que a la humanidad se le hizo tarde para decidirse a mitigar la emisión de gases de efecto invernadero y reducir la huella de carbono.

Urge emprender un esfuerzo global, ambicioso y sostenido para evitar que las futuras generaciones queden condenadas a vivir en un planeta inhóspito e inestable.

Ronald Matute

Ronald Matute

Tiene amplia experiencia en la cobertura de temas políticos y sociales. Hasta el 2009 se desempeñó como editor de la sección de Sociedad y Servicios. Es licenciado en Periodismo por la UCR. Recibió el premio de La Nación como "Redactor del año" en 1999.

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