Silvia Artavia. 30 septiembre
Un video afirma que existe un informe, con fechas del 2017 y 2018, que contiene registros de exportaciones “de instrumental y aparatos de prueba de diagnóstico de covid-19 a diferentes países del mundo, principalmente a China y varios países de Europa” watermark-flex watermark-mobile
Un video afirma que existe un informe, con fechas del 2017 y 2018, que contiene registros de exportaciones “de instrumental y aparatos de prueba de diagnóstico de covid-19 a diferentes países del mundo, principalmente a China y varios países de Europa”

Es falso que el Banco Mundial (BM) sabía, desde el 2017, sobre la pandemia del nuevo coronavirus, como asegura un video difundido masivamente en España y que llegó a grupos de WhatsApp en Costa Rica.

El audiovisual afirma que existe un informe del Banco Mundial con un registro de exportaciones de instrumental y aparatos de prueba de diagnóstico de covid-19 que tiene fechas de 2017 y 2018, es decir de tres y dos años antes de que se detectaran los primeros casos de la enfermedad.

"Nos preguntamos, entonces, si es que aun pretenden negarlo, ¿cómo es posible que los archivos del Banco Mundial contengan esta información, la cual está fechada dos años antes de: 1. Haberse producido los primeros casos en China, 2. Que la OMS (Organización Mundial de la Salud) decretara la pandemia, y 3. Que se hiciese público el nombre de covid-19 para designar el nombre de esta enfermedad?”, dice el audiovisual.

Sin embargo, dichas aseveraciones ya fueron aclaradas por el medio de chequeo español Newtral. Todo se trata de una reclasificación arancelaria de productos que se están usando para atender la pandemia en el mundo.

"Hemos contactado con el Banco Mundial y con la Organización Mundial de Aduanas, que explican que recientemente se clasificó como ‘productos covid-19’ a una serie de elementos médicos que ya existían desde hace años, como kits de PCR (pruebas de Reacción en Cadena de Polimerasa), ventiladores, desinfectantes o mascarillas. Por ello, en algunos datos sobre exportaciones de 2017 y 2018 de la WITS se pudo ver el rótulo covid-19″, explicó el medio.

El WITS, por sus siglas en inglés (Solución Comercial Integrada Mundial) es un programa estadístico de comercio internacional del BM al cual se le atribuyen parte de los datos contenidos en el supuesto informe.

Esta fue la respuesta que dio el propio Banco Mundial al medio español:

“Hay una explicación sencilla sobre el motivo por el que los llamados productos ‘covid-19’ están disponibles desde hace varios años antes del 2020. Estos productos son suministros médicos que durante mucho tiempo han tenido muchos otros usos, pero que han adquirido especial importancia ante la covid-19 y han sido clasificados por la Organización Mundial de Aduanas como productos covid-19, para facilitar su seguimiento”.

Newtral también aporta una explicación de la Organización Mundial de Aduanas ante las falsas acusaciones del video.

“Para facilitar el trabajo de importadores, exportadores, aduanas y otras agencias gubernamentales, hemos elaborado una lista con todos los códigos HS (códigos arancelarios) que refieren a productos de particular importancia en la lucha contra el virus”.

Otras mentiras

El audiovisual también incluye más falsedades que #NoComaCuento y otros medios de verificación de datos en el mundo ya han desmentido. Entre ellas se encuentran:

Afirmación: Con la excusa de la covid-19, nos quieren vacunar para alterar nuestro ADN (ácido desoxirribonucleico).

Verificación: En agosto, #NoComaCuento aclaró que no es cierto que las vacunas contra la covid-19 vayan a modificar los genes de las personas que las reciban.

En ese momento, se desmintió un texto que circulaba en Facebook y WhatsApp, el cual aseguraba que las vacunas basadas en la tecnología de ARN mensajero causaban un daño irreparable en el material genético de los pacientes.

El texto atacaba la vacuna que está desarrollando la empresa Moderna, que, efectivamente, emplea la tecnología de ARN mensajero.

Sin embargo, el funcionamiento del fármaco de esa firma médica no produce ninguna modificación de los genes de quien la recibe.

En realidad, se trata de una nueva tecnología que inyecta en el organismo las instrucciones para producir la proteína con la que el SARS-CoV-2, causante de la covi-19, entra a las células humanas.

Según explicó el medio estadounidense Vox, la idea es enseñarle al cuerpo a fabricar dicha proteína, para que el sistema inmunológico reaccione y la ataque con anticuerpos.

El proyecto de verificación de noticias falsas Reality Check, de la BBC, también desmintió, a finales de julio, un video con información similar, en el que una osteópata afirmaba que las vacunas contra la covid-19 convertirán a los humanos en seres “genéticamente modificados”.

“Hay 25 diferentes vacunas candidatas en estudios clínicos, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), pero ninguna de ellas alterará el ADN humano y no contienen tecnología para vincular personas a una interfaz de inteligencia artificial”, aclaró la BBC.

Afirmación: La covid-19 está directamente ligado a la tecnología 5G.

Verificación: En primer lugar, hay que aclarar qué es la tecnología 5G.

Es una red inalámbrica, o sea, que no utiliza cables, sino que se maneja mediante la modulación de ondas electromagnéticas a través del espacio.

Se trata de la nueva generación tecnológica de red inalámbrica. De hecho, la G significa generación.

La precedieron las tecnologías 1G, 2G, 3G y 4G.

Esta, la 5G, es mucho más rápida que todas las otras. Permite una gestión más eficaz de los datos, por ejemplo, ingresar más rápido a los sitios web, una mejor descarga de videos y menos retrasos en el envío y recepción de mensajes.

Es una tecnología que promete carros autónomos y ciudades interconectadas, debido a que ofrecería una conexión 10 veces más rápida a la que aprovechamos en la actualidad con la 4G.

Sin embargo, la tecnología 5G no se ha estandarizado todavía. Apenas, las empresas de telecomunicación desarrollan los prototipos para ello en el resto del mundo.

Las teorías conspirativas sobre el 5G y el coronavirus le han dado la vuelta al orbe.

Diversos movimientos, principalmente en redes sociales, dicen que esta tecnología contribuye a los efectos negativos del virus, pues la radiación proveniente de estas antenas debilita el sistema inmune de las personas.

En el Reino Unido, por ejemplo, un grupo de Facebook llamado Stop 5G U.K., con casi 60.000 miembros, comenzó a propagar, en marzo, mensajes para “traerse abajo el 5G”.

Esto se tradujo en un movimiento de violencia contra antenas de ese tipo que, para abril, contabilizaba más de 50 antenas 5G incendiadas o vandalizadas en el Reino Unido.

Asimismo, en Costa Rica, #NoComaCuento desmintió, en agosto, que la Cooperativa de Electrificación Rural Los Santos (Coopesantos R. L.) estuviera instalando postes con antenas de la tecnología 5G “que serían utilizadas para controlar a la población”.

Una información falsa que circuló en redes sociales y en grupos de WhatsApp acusaba a la entidad de colocar “unos postes de metal, muy inusuales, en varios puntos de la región, sin explicación alguna”.

No obstante, Coopesantos constató que se trataba de la colocación de una red eléctrica de 100 postes de acero sobre la vía que comunica los cantones de San Pablo de León Cortés y San Marcos de Tarrazú.

Esta información forma parte del proyecto #NoComaCuento, una iniciativa de La Nación que busca analizar la veracidad de la información que circula en redes sociales. Usted puede formar parte de este proyecto enviándonos información que le parezca falsa o poco confiable al WhatsApp 6420-7160 o al correo nocomacuento@nacion.com.

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