
El cáncer de mama es una de las principales enfermedades oncológicas que afecta a las mujeres a nivel mundial. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente el 80 % de los casos se presenta en mujeres que no tienen factores de riesgo específicos, más allá del sexo femenino y la edad.
Lo que debe saber:
- Es una enfermedad en la que células de la mama alteradas se multiplican sin control y forman tumores, pueden aparecer sin síntomas visibles.
- También afecta a los hombres.
- La detección temprana salva vidas.
“El proceso fue uno de los momentos más difíciles de mi vida. Estuvo lleno de incertidumbre, miedo y muchas preguntas”.
Así inicia Sonia Herrera Vargas, de 58 años, el relato de una experiencia que transformó su vida por completo. Ella es esposa, madre de tres hijas, abuela de dos nietos y hoy también es sobreviviente de cáncer de seno.
Lo que comenzó como una rutina terminó cambiando su vida para siempre.
“Todo comenzó cuando me di cuenta de que en el 2025 no me había realizado mi mamografía y gracias al comentario de una vecina, supe que cerca de mi casa se encontraba una unidad móvil llamada “Ya es Hora”, donde estaban realizando mamografías a un costo accesible y sin pensarlo mucho, al día siguiente me levanté temprano y fui", contó Herrera.
Detalla que ese día fue la primera en llegar y también la primera en hacerse el examen. Sin embargo, durante el procedimiento, la especialista decidió repetir el estudio en dos ocasiones, ya que observó algo sospechoso y por eso le recomendaron que debía esperar los resultados.
Tres días después recibió la noticia de que la mamografía había salido alterada. Luego vino la biopsia y tras ocho días más llegó la llamada que cambiaría su vida pues el resultado confirmaba que tenía un tumor maligno.
“El proceso desde que me detectaron el cáncer, en junio del 2025, fue uno de los momentos más difíciles de mi vida, vea estuvo lleno de incertidumbre, miedo y muchas preguntas, pero también fue un camino donde decidí aferrarme completamente a mi fe en Dios”, detalló la vecina de San Rafael de Alajuela.
Herrera recordó que le indicaron realizarse un examen histoquímico y un ultrasonido completo de mamas y axilas.
“El primero lo realizamos de forma privada, mientras que el ultrasonido fue gestionado por la Fundación Cenrad, después logré ser referida al Hospital México, donde obtuve una cita para la semana siguiente”, expuso Herrera.
Afortunadamente, en el Hospital México le realizaron diversos estudios, como una Tomografía Axial Computarizada (TAC), análisis de sangre y evaluaciones renales. Con todos los resultados en mano, el equipo médico tomó la decisión de realizar una cirugía.
“Después de la operación, recibí cuatro sesiones de quimioterapia y posteriormente quince sesiones de radioterapia, finalizadas en marzo del 2026. Además, me indicaron un tratamiento con pastillas por aproximadamente cinco años, acompañado de controles médicos constantes para dar seguimiento a mi evolución”, explicó Herrera quien también es ama de casa.
Cuando el diagnóstico llega sin aviso
“Mi mayor temor fue que pensé que no iba a ganar esta batalla y que no iba a poder seguir al lado de mi familia ni disfrutar la vida con ellos. Ese pensamiento fue uno de los más duros de enfrentar”, recordó Herrera.
El caso de Sonia refleja una realidad que los especialistas y las autoridades de salud repiten constantemente pues el cáncer de mama muchas veces no da señales visibles en sus etapas iniciales.
El cáncer de mama o seno es una enfermedad en la que las células de la mama se multiplican sin control, formando tumores que pueden originarse en los conductos o lobulillos. Aunque en fases tempranas puede ser localizado, con el tiempo puede invadir tejidos cercanos y propagarse a otros órganos.
Franklin Escobar, ginecólogo y parte de la red médica de MediSmart explica cómo identificar los síntomas y la importancia de realizarse análisis.
“Muchas personas creen que deben sentir un bulto para sospechar de la enfermedad, pero esto no es cierto. De hecho, la herramienta más efectiva para detectarlo a tiempo es la mamografía, incluso cuando no hay síntomas“, aclaró Escobar.
El especialista explica que existen factores que aumentan la probabilidad de desarrollar cáncer de seno en las mujeres:
- Ser mayor a 50 años.
- Posmenopausia, mutaciones genéticas, densidad mamaria.
- Tener antecedentes familiares.
Según el ginecólogo también hay factores modificables como el alcohol, la obesidad y el uso prolongado de métodos anticonceptivos. Sin embargo, hace una advertencia importante:
“Hay personas que no tienen factores de riesgo claros y aún así desarrollan cáncer”, insistió el médico.
Esto refuerza la importancia de los controles, incluso en personas que se consideran sanas. Aclara que este cáncer también se da en hombres.
La clave es detectarlo a tiempo
Según el ginecólogo, detectar el cáncer en etapas tempranas puede marcar la diferencia entre un tratamiento complejo y uno curativo. Las recomendaciones incluyen:
- Hacer un autoexamen mensual
- Hacerse una mamografía anual a partir de los 40 años
- Tener un mayor control después de los 50
“En etapas tempranas, incluso la cirugía puede ser curativa”, señala el especialista.
Para quienes ya recibieron un diagnóstico el tratamiento contra el cáncer de mama siempre varía según el tipo y la extensión del cáncer e incluye principalmente:
- Cirugías conservadoras (ya no siempre implica perder la mama).
- Quimioterapia.
- Radioterapia.
- Terapias hormonales o dirigidas.

No todo bulto es cáncer, pero todo debe revisarse
“Muchas mujeres sienten miedo al encontrar una pelotita en el seno. Sin embargo, la mayoría de las lesiones son benignas, como quistes o fibroadenomas. Aun así, cualquier cambio debe ser evaluado”, manifestó el médico.
También es importante prestar atención a secreciones anormales, especialmente si son oscuras, rojizas o verdosas.
Más allá del cuerpo también está el impacto emocional
El cáncer de seno no solo afecta físicamente. También golpea emocionalmente a la persona y a toda su familia.
“Quiero motivar a todas las mujeres a cuidarse, a hacerse sus chequeos anuales y a no dejar que el miedo las detenga ... actualmente, aunque mi proceso continúa con controles médicos de por vida, gracias a Dios no hay presencia de tumor en mi cuerpo. Me encuentro sana y llevo una vida normal, cuidándome con una alimentación saludable y protegiéndome del sol”, explicó la vecina de Alajuela.
Para Sonia, el cáncer de seno no siempre significa un final, muchas veces es un punto de transformación ya que después del diagnóstico llega una nueva forma de valorar la vida, el tiempo y la salud, con más conciencia y gratitud.
