
En medio de un ataque de pánico, cuando el corazón se acelera, la mente se desborda y el cuerpo entra en alerta, hay algo que puede parecer casi imposible: volver al presente.
Pero existe una técnica tan simple como poderosa que está ayudando a muchas personas a recuperar el control en cuestión de minutos se trata del método 5-4-3-2-1 de grounding.
Adelais Fallas, psicóloga clínica quien forma parte de la red de Clínica MediaSmart, explica cómo identificarlo y aplicar la técnica correctamente.
Lo que debe saber:
1- No elimina la ansiedad, pero frena el caos mental incluso cuando la persona está sola.
2- Entre más lento se haga más funciona
3- Activa los sentidos para apagar el pánico ya que es una herramienta inmediata contra la ansiedad.
“Es muy importante poder desenfocar la mente, el cerebro, los pensamientos, incluso la atención”, señaló la experta.
La técnica 5, 4, 3, 2, 1, del grounding consiste en identificar cosas utilizando sus sentidos en orden. Primeramente la persona tiene que redirigir su atención a cinco cosas que puede ver.
Para Fallas la técnica de cinco pasos es un ejercicio muy sencillo de grounding que quiere decir anclaje al presente. En el área de la psicología se utiliza para el tratamiento del trastorno de ansiedad y también en los ataques de pánico, logrando que las personas puedan enfocarse en el presente, en el aquí y el ahora.
“El objetivo es claro, sacar a la mente del caos y devolverla al presente”, indicó la psicóloga.
Asegura que cuando una persona sufre ansiedad, su atención queda atrapada en pensamientos catastróficos o en un futuro incierto por eso, emplear el método de grounding rompe ese ciclo y obliga al sistema del cerebro a enfocarse en lo tangible, en lo real, en lo inmediato.
La especialista recomienda usar los pasos en orden y de la siguiente manera ya que los mismos pueden cambiarlo todo.

La técnica sigue una secuencia sencilla basada en los cinco sentidos en el siguiente orden:
- 5 cosas que puedes ver: Desde una pared hasta una planta o un objeto pequeño. Lo importante es observar con detalle.
- 4 cosas que puedes sentir: El contacto de la ropa, el suelo bajo tus pies o el aire en tu piel.
- 3 cosas que puedes oír: Sonidos cercanos o lejanos: un carro, el viento, una conversación.
- 2 cosas que puedes oler: Perfumes, comida o incluso recuerdos olfativos si no hay estímulos inmediatos.
- 1 cosa que puedes saborear: Un sorbo de agua, un caramelo o simplemente el sabor en tu boca.
“Para usar mejor la técnica del grounding es hacerlo lento y de forma consciente, no es un ejercicio que tengamos que apresurarnos para hacerlo o que tengo que hacerlo rápido, rápido, rápido. No se trata de que la persona pueda entrar en un estado de calma, tomarse con tiempo, tomarse el tiempo preciso o el tiempo necesario para poder ir identificando cada detalle que se le solicita”, aclaró la especialista.
Fallas indica que más que un ejercicio, es un proceso de reconexión. Además, no requiere aplicaciones, ni medicamentos inmediatos, ni siquiera ayuda externa. Solo una cosa, los sentidos.
Además, indica que la técnica de grounding permite reconocer lo que se siente, validarlo y expresarlo sin dañar a otros ya que es parte de la llamada inteligencia emocional que permite validar las emociones de las personas.
Incluso asegura en que esta técnica de grounding no sustituye la terapia psicológica, pero sí funciona como una herramienta clave de autocuidado, especialmente en momentos críticos.
Puede aplicarse en cualquier lugar: en una oficina, en el transporte público o incluso estando solo, cuando no hay nadie más para ayudar.
Es importante que las personas sepan y entiendan que el grounding no elimina la ansiedad, pero ofrece algo clave que es el control en medio del descontrol.
La psicóloga insiste en la importancia de visitar al médico en caso de que los síntomas se intensifiquen.
