Lámparas de secado de uñas: ¿riesgo de cáncer? Una dermatóloga aclara dudas y da 6 consejos clave
Descubra cómo usar lámparas de secado de uñas de forma segura. Una dermatóloga explica los riesgos teóricos de la luz UV ofrece 6 tips para proteger su piel.
Conozca los riesgos de las lámparas de secado de uñas y cómo proteger su piel siguiendo los consejos de una dermatóloga. Canva
Si usted es de las personas que les encanta la manicura en gel, pero les preocupa la seguridad de las lámparas de secado, esta información es de su interés. Una dermatóloga aclara dudas y emite consejos para que tome precauciones al momento de ir a hacerse las uñas, o bien, al momento de hacerlas en caso de que usted sea la manicurista.
Lo que debe saber:
Las lámparas pueden usar luz ultravioleta (UV), asociada con un riesgo teórico, o LED, considerada más segura. La lámpara normalmente indica qué tipo de luz emite.
El riesgo es acumulativo; por eso se recomienda no usar las lámparas en cada manicure, sino reservarlas para ocasiones especiales.
Aplicar bloqueador antes del secado, usar guantes si trabaja con ellas y elegir geles o esmaltes que no contengan TPO o DMTA siempre que sea posible es clave.
Hay un tema que siempre ha generado debate y es el riesgo a tener cáncer por usar esmaltes e introducir las manos en las lámparas de secado de uñas.
Se tratan de un fotoiniciador que permite la acción rápida de los geles bajo luz UV o LED, logrando ese acabado brillante y duradero que caracteriza a los esmaltes semipermanentes, y un activador o acelerador de adhesivos, ayudando a que los productos se fijen y endurezcan correctamente.
Sin embargo, existen fotoiniciadores y activadores que no contienen estos compuestos, por lo que es posible elegir productos más seguros si se conoce bien la marca y sus ingredientes.
Laura Garzona, dermatóloga del Hospital Metropolitano, ofrece 6 tips prácticos para que cuide su piel y su manicura sea más segura.
1. Identifique el tipo de luz de la lámpara de secado de uñas
Las lámparas pueden usar luz ultravioleta (UV) o luz LED.
La UV tiene un riesgo teórico (sospecha) de daño en las células; la LED es más segura.
Revise la lámpara: normalmente indica el tipo de luz en una etiqueta.
“Hay muchas variables desde el punto de vista del tipo de luz, la cantidad de veces que se hagan, y también algo de lo que salió, es hacia algunos ingredientes que traen los esmaltes que se usan con estas cámaras, entonces se habla que estos ingredientes, más la luz ultravioleta, puede aumentar el riesgo, especialmente a las personas que más se exponen, que son las personas que trabajan“, explicó Garzona.
2. No abuse de la frecuencia
El riesgo es acumulativo, es decir, con el pasar del tiempo la luz UV se va acumulando en la piel.
Reserve el uso de lámparas de secado de uñas para ocasiones especiales y evite usarlas en cada manicure.
Una buena pŕactica es aplicar bloqueador antes del secado.
Las manicuristas deben usar guantes si trabajan a diario con lámparas.
4. Revise los esmaltes y geles
Algunos contienen TPO o DMTA, que aceleran el secado y fijación de los productos.
Busque marcas confiables y productos que indiquen sus ingredientes.
Alternar con esmaltes tradicionales puede reducir la exposición.
Mi bienestar - lámparas de secado de uñas Las manicuristas que usan guantes al trabajar con lámparas de secado protegen su piel del riesgo teórico de la luz UV y químicos en los geles. (Canva/Canva)
5. Mantenga higiene y hábitos seguros
Asegúrese de que las herramientas estén limpias y abiertas frente a usted.
No retire (corte) las cutículas, solamente córralas un poco, ya que protegen contra bacterias y hongos.
6. No vaya con frecuencia las sesiones si tiene antecedentes de riesgo
Si tiene antecedentes familiares de cáncer de piel, use lámparas LED y reduzca la frecuencia.
Combine con hábitos de protección solar y cuidado de la piel.
No se trata de dejar de hacerse manicure, sino de hacerlo de forma consciente. Pequeños ajustes, como espaciar sesiones y usar protección, pueden hacer una gran diferencia a largo plazo.