
El ayuno intermitente pasó de ser una práctica poco conocida a convertirse en una de las estrategias más utilizadas para la pérdida de peso. Sin embargo, su creciente popularidad abre el debate sobre sus verdaderos efectos en la salud, especialmente en las mujeres, donde los cambios hormonales y metabólicos pueden influir significativamente en los resultados.
La nutricionista Stephanie Marín, de la red clínica Mediasmart, explica esta práctica.
Lo que debe saber:
- Busca que el cuerpo queme grasa: El objetivo principal es generar cuerpos cetónicos para utilizar la grasa como fuente de energía en lugar de carbohidratos.
- No funciona por sí solo: La pérdida de peso depende de mantener un déficit calórico; el ayuno, sin control, no garantiza resultados.
- La forma de romper el ayuno es clave: Se recomienda iniciar la alimentación con proteínas y grasas para favorecer el proceso metabólico.
A grandes rasgos, el ayuno intermitente consiste en alternar periodos sin ingesta de alimentos con ventanas de alimentación controlada.
El método más popular es el de 16 horas de ayuno y 8 horas para comer, durante las cuales el cuerpo busca generar cuerpos cetónicos.
“Lo que se busca es generar cuerpos cetónicos para que el cuerpo se alimente de grasa y no de carbohidratos”, aclaró Marín.
Sin embargo, el ayuno intermitente no garantiza resultados automáticos ya que la pérdida de peso depende también de mantener un déficit calórico y una alimentación equilibrada.
“Esto no es la pomada canaria son métodos que no se pueden tomar a la ligera y lo que me sirve a mí no le funciona a otra persona, debe ser personalizado”, recalcó la experta.
La nutricionista enfatiza que la práctica de ayuno intermitente no es adecuada para todas debido a que personas con ansiedad alimentaria o trastornos hormonales, como hipotiroidismo o síndrome de ovario poliquístico, podrían enfrentar complicaciones si intentan sostener largos periodos de ayuno sin supervisión.
Según Marín, no basta con omitir comidas al azar se necesita de un especialista para que le de sentido y estructura al ayuno intermitente que se desea implementar.
También advierte que el ayuno intermitente no es recomendable para todo el núcleo familiar ya que los niños y adolescentes requieren un aporte constante de nutrientes para su desarrollo, por lo que esta práctica podría ser contraproducente en ellos.
“Todavía los expertos no se han puesto de acuerdo en cuál es la mejor estrategia para cada persona”, explicó la nutricionista.

Cuidados al implementar el ayuno intermitente
Al implementar el ayuno intermitente, es fundamental consultar primero con un profesional de salud o nutricionista.
Además, es importante monitorear las señales del cuerpo, mantener buena hidratación y complementar la práctica con hábitos saludables como ejercicio moderado, sueño adecuado y manejo del estrés.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que las prácticas alimentarias saludables deben iniciarse en las primeras etapas de la vida ya que las preferencias y los comportamientos establecidos en la infancia y adolescencia suelen prolongarse hasta la edad adulta.
Marín aclaró que hacer ayuno intermitente no se trata simplemente de dejar de comer; se trata de hacerlo con inteligencia y estrategia.
El ayuno intermitente puede ser una herramienta útil, pero no es universal ni está exento de riesgos. Como advierte la nutricionista, “todo depende” de la condición individual, los hábitos y la salud hormonal de cada persona.
Para evitar complicaciones se debe respetar el cuerpo, adaptarlo a la nueva metodología de alimentación y recordar que la salud y seguridad siempre deben ser la prioridad.
