Irene Rodríguez. 16 marzo

Usted lo sabe. Debe mantenerse activo todo el día para ser una persona saludable. Entonces se va al gimnasio o a correr y ahí pasa de una a dos horas en una intensidad física, de moderada a fuerte. Y esta rutina se repite todos los días.

Pero, ¿qué pasa después? Luego de esos entre 60 y 120 minutos diarios de ejercicio, usted se monta en el carro, va al trabajo y se sienta frente a su escritorio, donde deberá cumplir una jornada de ocho horas. Es probable que en ese lapso solo se levante para ir al baño un par de veces y para calentar el almuerzo en el microondas. Al salir del trabajo, está tan agotado, que llega a su casa a comer frente al televisor.

Usted, como muchas otras personas puede ser catalogado como sedentario, según las mediciones más recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), pues pasa la mayor parte del día sentado.

¿Qué hacer? Esta entrevista de Entre Nos con el médico especialista en movimiento humano Rodolfo Jiménez lo explora.

Usted puede ser sedentario y no saberlo, no basta hacer ejercicio todos los días