Juan Diego Córdoba. 17 mayo

Moín, Limón. El cambio en el modelo portuario ocasionó la pérdida de 800 puestos de trabajo en Limón y el vicepresidente de la República, Marvin Rodríguez, alertó este viernes de que es “altamente probable” que ese número incremente en los próximos meses.

La inacción de los últimos gobiernos, que debieron preparar al Caribe para afrontar los cambios que traería la entrada en operaciones de la Terminal de Contenedores de Moín (TCM), puso a Limón de cara ante la amenaza del desempleo.

Como el nuevo megapuerto es más eficiente, necesita menos personal y consolida servicios que antes los ofrecían empresas por separado. Esa realidad ha provocado el cierre de estibadoras y, con ello, el despido de su personal.

El reto del actual gobierno es evitar una mayor pérdida de fuentes de trabajo y revertir la situación, creando nuevos empleos para los limonenses, golpeados por la pobreza, la inseguridad y otros problemas sociales.

Con una cartera de $1.000 millones en proyectos, marcó una ruta para hacerlo. Entendiendo lo difícil de concretar las obras en el plazo propuesto, Rodríguez confía en que este no sea un nuevo programa “Limón Ciudad- Puerto”, que tuvo fondos, pero no logró resultados.

El vicepresidente de la República, Marvin Rodríguez, fue designado por el Gobierno para liderar la Mesa Caribe y el proceso de transformación económico de Limón. Foto: Jorge Castillo
El vicepresidente de la República, Marvin Rodríguez, fue designado por el Gobierno para liderar la Mesa Caribe y el proceso de transformación económico de Limón. Foto: Jorge Castillo

— ¿Cuántos puestos de trabajo se han perdido en Limón con el cambio del modelo portuario?

— Es cierto que hemos perdido 800 puestos de trabajo y es altamente probable de que vamos a perder más en el corto plazo, pero para eso estamos trabajando en esto; para tratar de revertir la situación.

— ¿Qué se logra dos meses después de que se instaló la Mesa Caribe?

— Lo que hemos aprobado aquí es el plan a ejecutar en los próximos años, que nos permite tener equipos de aceleración inclusivos, donde todos los que estamos en Mesa Caribe tenemos la obligación de ejecutar las iniciativas.

— Normalmente las obras se anuncian para una fecha y se concluyen meses, años después o incluso no se ejecutan, como sucedió con Limón Ciudad-Puerto, por ejemplo ¿Qué va a hacer diferencia esta vez para la provincia?

— Esto va a caminar en el tanto todos los integrantes de los equipos de aceleración asuman el rol que les toca, con solo eso vamos a acelerar los procesos. Si nos dedicamos a discrepar y a pelear como lo sucedido de aquí para atrás, el resultado va a ser el mismo. Hoy estamos haciendo algo diferente.

“Entiéndase que hay algunas cosas que serán a corto, mediano y largo plazo, porque tampoco podemos violentar el ordenamiento jurídico”.

— ¿Cuáles son esas medidas a corto plazo para cambiar la realidad inmediata de las personas que quedaron desempleadas?

— La pobreza del país no va a cambiar si no generamos puestos de trabajo. En Limón es el mismo fenómeno y está claro que las instituciones públicas no son la vía para generar puestos de trabajo; entonces aquí necesariamente necesitamos generar alianzas del sector público con el privado. Por eso necesitamos crear mecanismos más ágiles para la inversión privada.

— ¿Pero cuáles son las medidas en el corto plazo?

— De manera inmediata ustedes ya conocen que hicimos un barrido institucional para atender el primer impacto social de las personas. Ahora vienen cosas que son a corto, mediano y largo plazo. Los equipos de aceleración tienen que agilizar las cosas para que sucedan.

“Yo no quisiera tener ni una sola persona en situación de pobreza, pero para sacarla de ahí tenemos que generar trabajo. Los que hemos vivido la pobreza en algún momento de nuestras vidas lo entendemos bien. A mí nadie me tiene que decir qué se siente; de manera que voy a dar lo mejor de mí para que a esas personas no les toque sufrir”.

— ¿Se brindará algún tipo de beneficio a las empresas que contraten personal en Limón?

— Lo que hemos aprobado hoy va en esa ruta. No es tanto darle una condición diferente, eso sí no va por ahí. Es quitar trámites, es reducir el tiempo. No puede ser que la propuesta de un empresario dure tres años para que se le resuelva, porque tenemos empresarios que quieren invertir, pero tienen tiempo de estar en espera. Por eso estamos implementando los equipos de aceleración.

“Las cosas se tienen que mover, porque hay muchas veces que un expediente pasa meses de meses en un escritorio y eso no se vale, porque eso lo que hace es que mucha gente esté hoy sin trabajo”.