Una nueva auditoría del Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) señaló deficiencias en las obras y materiales para la construcción de los intercambios de Taras y La Lima en el ingreso de Cartago.
De acuerdo con la información del Lanamme, se encontraron incumplimientos en la mezcla asfáltica y la base estabilizada de cemento, así como debilidades, faltante de datos y discontinuidades en el registro, la trazabilidad y el seguimiento de los controles de calidad.
“Esto significa que, en algunos casos, no se cuenta con información completa y continua que permita verificar adecuadamente si los materiales cumplen con los requisitos establecidos en los documentos contractuales. Además, la ausencia de registros completos de verificación compromete la trazabilidad necesaria para sustentar técnicamente la aceptación y el pago de materiales”, explicó el Lanamme.
En la ejecución de las obras, se advirtió de fallas en algunos procesos constructivos, tales como exposición de acero en elementos estructurales, grietas en losas de concreto, deterioro prematuro en la superficie asfáltica y deficiencias en acabados.
Según Lanamme, esas condiciones podrían comprometer la durabilidad de los materiales, la funcionalidad del proyecto y la seguridad de los usuarios.
El informe agrega que en el caso del intercambio de la Lima, una de las últimas obras en ponerse en servicio, persisten condiciones que “impiden considerar satisfechos los estándares contractuales” y normativos requeridos para una recepción definitiva de la obra.
En relación con el manejo de aguas, se advierte de aspectos que podrían afectar el funcionamiento adecuado de la obra en condiciones de lluvia o escorrentía.
Asimismo, el documento señala que la problemática de inundaciones asociada a la quebrada Chumico corresponde a una condición histórica y preexistente, de origen municipal y cantonal, no atribuible al proyecto Taras–La Lima, por lo que se recomienda fortalecer la coordinación interinstitucional y la gestión integral del riesgo.
Adicionalmente, el Lanamme puntualizó sobre debilidades en la planificación, el control y el seguimiento de la información, como parte de ese análisis se verificó que parte de los recursos se utilizaron en actividades no contempladas inicialmente, lo que evidencia la necesidad de una mejor organización y un mayor control del presupuesto.
Otro de los aspectos indicados en el documento, mencionan que no existe evidencia suficiente de procedimientos ni de planificación para la gestión de la garantía de calidad y el mantenimiento posterior a la entrega de la obra, lo que podría afectar su conservación en el tiempo.
Persisten riesgos de seguridad vial
El Laboratorio también informó que aún persisten en el proyecto, problemas recurrentes en señalización, ordenamiento del tránsito y calidad de la demarcación (visibilidad), que ya han sido advertidos en otros informes.
De acuerdo con el informe, los problemas incluyen configuraciones de tránsito confusas y baja reflectividad en las marcas viales, lo cual puede influir directamente en la seguridad de usuarios y trabajadores durante la ejecución del proyecto.
Además, se indicó que las medidas aplicadas en esta materia han resultado “reactivas y parciales frente a incumplimientos reiterados”.
Entre las recomendaciones emitidas a la Administración, destacan la necesidad de fortalecer la trazabilidad documental y estadística en la aceptación de materiales, así como los controles, registros y la continuidad de la verificación de la calidad.
Para futuros proyectos, se recomienda aplicar rigurosamente los procedimientos de evaluación establecidos para sustentar la aceptación y el pago de materiales, corregir las deficiencias constructivas detectadas e implementar acciones preventivas y correctivas en los elementos estructurales observados.
Como medidas para atender los problemas actuales, se sugiere mejorar la señalización y la seguridad vial en obras durante la construcción, así como los controles de tránsito, coordinar soluciones integrales para los problemas de manejo de aguas y drenaje, y fortalecer la gestión integral del riesgo hidráulico del entorno.
El informe EIC-Lanamme-INF-1695-2025 se realizó tras completar 49 visitas técnicas al proyecto y 35 muestreos de materiales. Además, se enviaron 19 notas informe para la Administración previas a la emisión final del documento.
El tronco principal de los intercambios de Taras, avenida 23 y la Lima se puso en funcionamiento el año pasado, no obstante aún se ejecutan obras complementarias en los niveles inferiores.
MOPT: ‘Se atenderá lo que haya que atender’
Al ser consultado sobre el informe, el jerarca de Obras Públicas y Transportes, Efraím Zeledón aseguró que varias de los señalamientos emitidos por el Lanamme, ya han sido atendidos y que los que aún deban solventarse serán corregidos.
“Lo que hubiera que atender, como siempre lo atenderemos, y en las partes que ya fueron atendidas, pues emitiremos el descargo correspondiente”, dijo.
Zeledón sostuvo que “le preocupa” lo mencionado sobre la seguridad vial, por lo que solicitó a la unidad ejecutora que instruya al contratista para que mejore la demarcación. Además, dijo que, en los próximos días, se completaría la iluminación del proyecto.
En relación a las obras pendientes, el ministro dijo que, entre estas, se encuentran dos puentes peatonales, los cuales están a la espera de que la Junta Administrativa del Servicio Eléctrico Municipal de Cartago (Jasec) coordine los cortes de electricidad para poder realizar los cambios de cable requeridos previo a instalar las pasarelas peatonales. Agregó que el resto de obras marginales y demás detalles estéticos que han sido señalados, deberían finalizar este primer semestre.
Aún no se ha realizado la recepción provisional ni definitiva de las obras, por lo que todos los detalles de calidad, deterioros o estéticos deberán corregirse tras el período de notificación de defectos.
