Sofía Chinchilla C.. 26 julio, 2016

La implementación de una megaplataforma de información social le permitiría al Estado conocer, con total precisión, dónde y a quiénes destina unos ¢690.000 millones anuales en subsidios contra la pobreza.

Tal cifra es el monto invertido, durante el año anterior, en ayudas estatales contra la pobreza, de acuerdo con los cálculos de la Dirección de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (Desaf).

Precisamente, permitir un mayor control de esos fondos es el objetivo del Sistema Nacional de Información y Registro Único de Beneficiarios (Sinirube), cuya primera etapa, —la recolección de la información— según Emilio Arias, presidente ejecutivo del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), ya está lista en un 80%.

La plataforma se alimentará de las bases de datos de 18 instituciones, entre ellas el IMAS, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), el Banco Hipotecario de la Vivienda (Banhvi), la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), el Ministerio de Educación Pública (MEP) y el Registro Nacional de la Propiedad.

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(La tabla muestra los datos de algunos programas que otorgan subsidios, no incluye la inversión total del Estado en ayudas contra la pobreza).

El Sinirube deberá simplificar los trámites y aportar información sobre dónde se están invirtiendo más (o menos) recursos con cada programa social.

“Esa plataforma permitirá que no solo nosotros tengamos la información, sino también todas las instituciones que participan y quienes tengan autorización. La información será analizada para planificar el sector social y para obtener las estadísticas que antes no teníamos”, explicó Arias.

El funcionario informó de que aún no se define el costo de elaborar el sistema, –aunque reconoció que será elevado– debido a que se está investigando si es más oportuno albergar los datos en la web, o en un data center.

De momento tampoco hay una fecha específica de entrada en operación, pero la meta del Gobierno es que, para setiembre de este año estén definidos los parámetros técnicos que debe cumplir el sistema. Posteriormente se elaboraría el cartel de licitación para poder desarrollarlo.

Orden. Este no es el primer intento por contar con un programa unificado y eficiente de gestión de la información.

En enero del 2015, el Gobierno inauguró el Sistema Nacional de Información Social (Sinais), con la esperanza de reducir las filtraciones en los programas de asistencia social y también vigilar mejor la eficacia de las ayudas.

No obstante, según explicó Arias, el Sinirube será la primera herramienta que integre, en una ficha única, la información sobre cada persona y los programas de los que recibe apoyo.

Para Amparo Pacheco, directora de la Desaf –que administra el Fodesaf–, la implementación del Sinirube representaría un avance en la búsqueda de mayor control sobre los beneficios otorgados con fondos públicos.

“La información de a dónde van los recursos del Fodesaf ya existe: nosotros sabemos cuánto destinamos a cada programa y la distribución de beneficiarios por cantón. Ahora estamos dando un paso adicional muy importante, en una dirección en la que se viene avanzando desde hace mucho tiempo”, manifestó.

Arias informó de que, por ahora, cuentan con los datos del TSE, la CCSS, el IMAS y el Registro Nacional de la Propiedad.

Luis Bolaños, director del Registro Civil, explicó que en febrero se le entregó al IMAS un archivo con la información de defunciones registradas. Sin embargo, señaló que para que el Sinirube se mantenga actualizado, debe conectarse a las bases de datos que tiene el Registro.

Seguridad. Arias explicó que las entidades que conforman el Sinirube están discutiendo cuáles datos pueden ser de dominio público, y cuáles otros solamente podrán ser consultados mediante autorización previa.

No obstante, el jerarca aseguró que la plataforma combinará altos estándares de seguridad con la garantía de promover la transparencia.