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Turista reclama al ICE ¢120 millones por heridas causadas al explotarle celular

Extranjera sufrió quemaduras en manos, brazos y piernas; alega que dispositivo fue comprado en agencia Kölbi

Una turista argentina demandó al el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) por los daños sufridos al explotarle un teléfono celular que asegura se compró en esa operadora.

El reclamo lo interpuso el viernes Sonia Leyla Riobo, una profesora de artes visuales radicada en Buenos Aires quien se encontraba de visita en el país. La demanda por daño moral y material se tramita en el Juzgado Contencioso Administrativo, en San José, confirmó el abogado Rodolfo Alvarado Moreno.

La Nación envió consultas al ICE sobre el incidente. Voceros de la institución confirmaron que están al tanto de la queja pero se refirirían posteriormente. Al cierre de esta edición, la entidad seguía sin pronunciarse.

Riobo reclama ¢120 millones por los daños físicos y psicológicos sufridos.

La mujer de 29 años afirma que vino a Costa Rica a inicios de este año a visitar a unos amigos y decidió pedirle a uno de ellos que le comprara un plan de telefonía; incluido el aparato. Su objetivo era disponer de servicios de telecomunicaciones durante su estancia en el país.

Con ese fin, según el documento de la demanda, su amiga Sol Helaine Sáenz Gamboa, suscribió el 15 de enero un contrato a su nombre para facilitarle a Riobo el trámite pero, según esta última, ella fue la usuaria final tanto de la línea como del celular entregado por Kölbi.

En la demanda, Riobo adjunta una copia del contrato y la garantía del teléfono celular cuyo modelo o fabricante no figura en el documento del caso.

Lo ocurrido

Según su relato, el 20 de enero por la noche, puso el celular a cargar cerca de su cama. En ese momento, estaba en la casa de unos amigos en San Carlos, Ajaluela.

Supuestamente, a eso de las 7:30 a. m. del día siguiente, tomó el aparato y este explotó sorpresivamente, causándole graves quemaduras de segundo y tercer grado, en una mano, pelo y piernas.

Ante la situación, sus anfitriones la llevaron al servicio de emergencias de la clínica de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) de Aguas Zarcas, donde fue atendida.

Riobo indica que, como le quedaron incrustadas en la piel pedazos de plástico, su extracción exigió otras citas médicas.

Luego de esa primera atención, visitó el Hospital Metropolitano, en San José, donde le retiraron partículas adicionales de la piel, y dieron seguimiento a las heridas, según documentos aportados en la demanda.

De acuerdo con esa información, el 22 de enero, la profesora de artes visiuales recibió atención de especialistas en emergencias médicas de ese hospitalprivado. Hubo dos visitas más el 24 y 31 del mismo mes.

La demanda también da cuenta de que el incidente obligó a llamar al Cuerpo de Bomberos, porque la explosión habría quemado el colchón de la cama donde estaba la afectada.

“Se responde a Emergencia por posible explosión de batería de celular dentro de un cuarto, sucedida a eso de las 07:30 horas; provocando daños en el propio dispositivo, colchón y quemaduras de 2do y 3er grado en extremidad superior de interesada. El control de la escena y atención del paciente se dieron antes de la llegada del Cuerpo de Bomberos", indica una constancia de esa institución en los documentos enviados al Juzgado.

La mujer alega que ha tenido graves afectaciones físicas que, según un dictamen médico, fueron a consecuencia de quemaduras de segundo y tercer grado en manos, brazos, piernas.

Estas heridas, dice en el reclamo, le habrían quitado sensibilidad en las manos; lo cual considera grave por su actividad laboral.

Agrega que ha recibido atención de dos psicólogas en Argentina pues, añade, sufrió ataques de pánico por varios meses posteriores al evento, incluidos episodios de desmayos por causa del dolor, de ansiedad, de llanto, estrés e inseguridad en actividades cotidianas.

La demanda también adjunta fotografías de las heridas, facturas de gastos médicos, imágenes del sitio donde fueron los hechos, dictámenes médicos remitidos de Argentina donde, según ella, sigue en tratamiento; copia de un formulario de devolución del dispositivo al ICE e incluso intercambios de correos electrónicos con áreas administrativas de esa institución.

“El Instituto se ha mostrado desinteresado en este asunto luego de haber dado un celular con todas las condiciones y garantías de excelencia y que, sin embargo, explotó. Se trató de hacer un intento previo de negociar con el ICE pero fue totalmente imposible. Esto va en contra del interés del consumidor en una situación muy seria que pudo hacerle perder a vida a una persona”, afirmó Alvarado Moreno representante de Riobo.

Juan Fernando Lara Salas

Juan Fernando Lara S.

Redactor en la sección Sociedad y Servicios. Periodista graduado en la Universidad de Costa Rica. Ganó el premio Redactor del año de La Nación (2012). Escribe sobre servicios públicos, infraestructura, energía y telecomunicaciones.