Juan Fernando Lara Salas. 31 julio, 2019
Presentación de resultados del sector de Telecomunicaciones de Costa Rica a cargo de Gílbert Camacho Mora, presidente del Consejo de Sutel. Foto: Rafael Pacheco
Presentación de resultados del sector de Telecomunicaciones de Costa Rica a cargo de Gílbert Camacho Mora, presidente del Consejo de Sutel. Foto: Rafael Pacheco

Mejores velocidades y ofertas comerciales más cómodas parecieran ser la explicación del aumento en los usuarios de telefonía móvil pospago en el 2018.

De acuerdo con datos divulgados este miércoles por la Superintendencia de la Telecomunicaciones (Sutel), el servicio pospago alcanzó el 26% del mercado, seis puntos porcentuales más que en el 2017, cuando registró 20%.

Así pasó de 2 millones de servicios a 2,2 millones del 2017 al 2018 respectivamente. Esa diferencia de 210.000 líneas adicionales pospago supone un repunte de 10,5%.

Según la Sutel, esto tendría relación con el hecho de que entre julio de 2017 y diciembre del 2018, los precios promedio de la telefonía móvil cayeron 7%. Al considerar solo los servicios en pospago, la caída del costo en ese lapso llegó a 9%. Mientras, en enlaces prepago, solo bajaron 3%.

En cambio, el servicio prepago cayó 7,5% entre ambos años al pasar esas suscripciones de 6,8 millones de líneas en el 2017 a 6,3 millones el año pasado. Una variación equivalente a 500.000 servicios menos en ese segmento.

Según Walther Herrera, director de Mercados de la Sutel, esta situación se ajusta a un comportamiento mundial en el que se cierra la distancia entre prepago y pospago debido a que los operadores tienden a apostar más en pospago con ofertas y velocidades.

El informe, sin embargo, señala una baja general en la telefonía celular móvil costarricense de 3,8% entre 2017 y 2018. El año pasado alcanzó las 8,5 millones de líneas cuando el año anterior se reportaron 8,8 millones.

La penetración de la telefonía móvil en el 2018 fue de 169,8 %, que está 8,9 puntos porcentuales por debajo del año 2017 cuando se registró la mayor cantidad de suscripciones (177,8% de penetración) y similar al 2016 lo cual, según voceros de Sutel evidencia poca variabilidad producto de la madurez del mercado tico.

Al analizar la composición del mercado por operador, la marca Kölbi del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) absorbió 53,6% seguido de la española Telefónica (marca Movistar) con 26,6 % y la mexicana América Móvil (Claro) con 19,2 %.

Esto quiere decir que Kölbi al igual que Movistar aumentaron su participación con relación al año 2017 cuando tenían 51,8% y 26,3% respectivamente. Claro, en cambio, decreció de 21,3% a 19,2%.

“Para Kölbi es un orgullo seguir siendo líderes, representando los gustos de la mayor parte de costarricenses quienes siguen depositando la confianza en nuestros servicios y nos permiten romper paradigmas en el mundo. Seguiremos con las mejoras, expansión y evolución de redes en todo el país”, destacó Jaime Palermo, Director Corporativo de Telecomunicaciones del ICE.

Jose Pablo Rivera, gerente de regulación de Movistar, señaló su compañía mantiene su ritmo de crecimiento y de hecho, lo acelera para el segmento pospago.

“Se confirma que, con distancia, somos la primera alternativa de los usuarios en el mercado móvil y de hecho, nuestras mediciones internas nos posicionan arriba del 30% de cuota de mercado”, comentó Rivera.

Reacomodo por saturación

Gílberth Camacho, presidente del Consejo Directivo de la Sutel, caracterizó el 2018 como un año de reacomodo en el mercado móvil por causa de la saturación de líneas actual.

Por ejemplo, la cantidad de tráfico de datos que se transfiere en la red móvil se ha mantenido con incrementos año con año, sin embargo, la variación interanual viene disminuyendo.

Por ejemplo, de 2015 a 2016 el incremento fue de 63,1%, luego de 10,5% del 2016 al 2017. Esto cambió el año pasado cuando ese crecimiento fue de 4,5 % al pasar ese tráfico de datos de 135.000 Terabytes (TB) a 141.116 TB del 2017 y 2018.

Esto sugiere, según Camacho, que el consumo de datos en la red móvil se estabilizó luego de una explosión en la demanda hace unos años. El vocero, sin embargo, advirtió de que es necesario profundizar en el impacto de otras variables para corroborar qué desacelera ese consumo de datos móviles.

Como también se refleja hace años, sigue retrocediendo el uso de servicios telefónicos clásicos como llamadas de voz, mensajes de texto y suscripciones a líneas de telefonía fija.

Durante el año 2018, los suscriptores con servicio de telefonía fija (básica tradicional y VoIP) mostraron el mismo comportamiento descendente. De 833.974 clientes al 2014, la cifra pasó al cierre del 2018 a 774.303 (59.671 menos, 7% de variación).

Esa tendencia, incluso, se aceleró en este último año con una reducción correspondiente a 40.607 suscriptores (5% del total). Esta es la mayor caída respecto al promedio en los cuatro años anteriores (22.102 suscriptores, es decir, 3,2% anual).

El tráfico telefónico en redes fijas también ha venido en reducción con el tiempo.

Mientras en el 2014 se trasegaron 3.414 millones de minutos, para el 2018 ese tráfico había disminuido a 2.395 millones de minutos: un caída promedio anual del 8,8 %. Si se considera únicamente el último año, la reducción observada (290 millones de minutos), representa un decrecimiento mayor (10,8 %) que la citada reducción promedio.

Por último, el tráfico de mensajería SMS (Short Message Service o Mensaje Corto de Texto) acumula 34% de retroceso por año desde el 2014. Solo en el 2017 y 2018, acumuló 29% menos.