Juan Fernando Lara Salas. 3 abril, 2019
La composición de la gasolina súper vendida en estaciones de servicio cambiaría el próximo mes, según prevé Recope (Imagen con fines ilustrativos). Foto archivo.
La composición de la gasolina súper vendida en estaciones de servicio cambiaría el próximo mes, según prevé Recope (Imagen con fines ilustrativos). Foto archivo.

La Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) empezará a vender gasolina súper con etanol a partir del próximo mes, según el planteamiento hecho a la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep).

En una primera etapa, la mezcla será de 8% de ese alcohol y 92% de gasolina, lo cual se aplicaría en todo el país. El producto se venderá como ECO95 y costaría ₡613,05 por litro.

Para una segunda etapa, en diciembre del 2020, el etanol también se incluirá en la gasolina regular, según se desprende de la solicitud de ajuste ordinario ET-024-2019 que Recope planteó a finales de marzo a la Aresep.

El etanol o alcohol carburante se añade a la gasolina en diferentes porcentajes para reducir el consumo de combustibles fósiles y gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global de la Tierra.

En el documento, la Refinadora informó de que importará de Estados Unidos el alcohol, el cual servirá como oxigenante y sustituto de componentes que contaminan más y que hoy se utilizan para este fin.

El texto revela que Recope tendría al año 2022 una capacidad de almacenamiento de etanol de 44.000 barriles. La Refinadora solicita a Aresep ajustar la fórmula de cálculo tarifario utilizando el valor de $4,88 como referencia de precio promedio internacional por barril de etanol desnaturalizado a importarse.

En su exposición, Recope únicamente hace referencias técnicas a la experiencia estadounidense y cita datos de la Administración de Información de Energía de ese país y otras de la Agencia Internacional de Energía.

No hay mención alguna a estudios previos o recientes en Costa Rica.

A nivel local, sí menciona que existe un borrador de un decreto ejecutivo donde se oficializan las mezclas de etanol para las gasolinas, “que se espera sea publicado en los próximos días”.

El decreto, explica Recope a la Aresep, permitirá al Gobierno oficializar las normas de calidad para el etanol y sus mezclas de gasolinas, normas INTE E5 e INTE E1 respectivamente del Instituto de Normas Técnicas de Costa Rica (INTECO).

Según esas normas, está bien establecido que el etanol tiene un menor contenido de carbono que las gasolinas de origen fósil y, al ser un oxigenante, mejora la combustión.

Por lo tanto, la adición de etanol en las gasolinas conlleva una reducción en las emisiones de gases de efecto invernadero y en las emisiones de contaminación local, “la cual es una de las principales causas para el deterioro de la calidad del aire y su consecuente deterioro en la salud de la población”, precisan las normas.

La Nación consultó al presidente de Recope, Alejandro Muñoz, si dejaría por fuera temporalmente o en forma permanente comprarle alcohol a proveedores locales, como lo había ofrecido el Consejo Nacional de Producción (CNP).

Tampoco se conoce si se informará previamente a los consumidores, por ejemplo, de posibles efectos del aditivo en el vehículo. El jerarca respondió que Recope detallará este jueves en una conferencia de prensa.

No obstante, en noviembre, cuando compareció ante la Comisión de Ambiente del Congreso, Muñoz había brindado detalles.

En aquella ocasión, aseguró que la utilización de esa mezcla supone una inversión de $21 millones y le daría al país la posibilidad de reducir 38.000 toneladas de CO2 (dióxido de carbono) para el 2019.

En aquel momento, además, mencionó que el porcentaje de alcohol sería del 10%.

Efectos para consumidores y motores

Cuando se adiciona etanol, este remueve partículas adheridas en las paredes del tanque de gasolina las cuales pueden obstruir filtros e inyectores del motor; incluso dañar partes suaves como mangueras y empaques.

Tales efectos han generado rechazo de los consumidores a la mezcla en el pasado.

De hecho, en su documento a Aresep, Recope admite que no puede mover por el poliducto ni el etanol, ni sus mezclas con gasolina “por su efecto detergente, por lo anterior, la mezcla de la base de gasolina con el etanol, se realizaría en línea en cada uno de los planteles de venta”.

Según la Refinadora, la gasolina base se trasegaría a los planteles de distribución por medio del poliducto, pero el etanol sería transportado en camión cisterna a los diferentes planteles de distribución.

Dado que ese gasto de flete no se cargó a los gastos operativos del 2018, por no haberse incurrido en ellos, Recope argumenta que es necesario cargarlo al usuario a partir de este 2019. El flete costará ₡19,81 por litro de etanol.

Aún no es posible determinar cuánto pesará en lo que paguen los consumidores porque se desconoce cuánto etanol importado se movilizará en camiones.

Jose Miguel Masís, director ejecutivo de la Cámara de Empresarios de Combustibles, advirtió de que las intenciones de Recope elevarán los costos operativos en las estaciones de servicio.

Específicamente, crecerá la demanda de cambios de filtros, de aditamentos y otros requerimientos por posibles afectaciones en motores.

“Ya hemos acudido a Aresep a alertarla de estos cambios que inciden en los costos operativos de las estaciones y que van por ello a elevarse. En última instancia, esto deberá reconocerse en la tarifa según lo que dispongan las autoridades”, adelantó.

A nivel de consumidor, aseguró, los efectos son varios porque el etanol en la gasolina podría disminuir su potencia y ello elevar el consumo de combustible por parte del motor.

“No es que la gente gastará medio tanque más, pero si habrá un incremento por el tema de capacidad térmica”, reconoció.

A nivel de conducción, el conductor podría sentir que su vehículo jala menos (menos aceleración) e incluso cabeceos.

El empresario llamó a los consumidores a extremar la revisión de sus vehículos enfocándose en la calidad de las mangueras y empaques instalados, la limpieza de tanques y los sistemas de bombeo cuyo afinamiento debe hacerse antes de que empiece a venderse la mezcla.

"El etanol podría dañar componentes ya usados u otros componentes. Eso sin mencionar el tema de las impurezas que arranca el etanol del tanque; lo cual podría conducir a tapar inyectores del combustible y obligar a más gastos en mantenimiento”, aconsejó.