
Diez años después de su reactivación, el tren metropolitano transporta en sus repletos vagones las quejas de un creciente pelotón de pasajeros que reclama mejor servicio.
Horarios ampliados, trenes nuevos, mejores terminales, iluminación y vigilancia son parte de las demandas de los usuarios al Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer).
El tren metropolitano es una red ferroviaria de 60 kilómetros que conecta a San José con Pavas, Heredia, Belén y Cartago. También se trabaja para habilitar la línea a Alajuela.
La saturación es uno de los problemas visibles del sistema.
En recorridos realizados por La Nación en las distintas rutas se observó a decenas de personas viajando en las gradas, debido a la falta de campo dentro de los coches.
Por ello, los pasajeros claman por revisar la frecuencia de los viajes y aumentar el tamaño de los convoyes.
“Deberían incrementar los servicios en horas pico, no sé si se podrían poner más vagones o algo así”, señaló Róger Aguilar, quien toma el tren a Pavas todas las mañanas, para ir a trabajar.

La misma queja tiene Giselle Molina, quien va de Pavas a Belén para trabajar.
“A veces uno sale al mediodía y a esa hora no hay servicio de tren (a Pavas). Tiene uno que irse por San José y es terrible”, comentó Molina quien iba en un vagón de madera.
Otros aseguran que las locomotoras Apolo que viajan a Cartago no resisten la inclinada topografía del cerro Ochomogo y que, por ello, el maquinista debe detenerse algunos minutos para que la máquina descanse.
¿Sin castigo? Las Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) alega no tener competencia para resolver algunas de las quejas de los usuarios del tren metropolitano.
Dicha entidad recibió, el año pasado, dos denuncias por incumplimiento de horas de salida y para que Incofer aumentara los horarios de servicio.
Mientras, este año ya registra quejas por irrespeto a los espacios para adultos mayores.
“Son dos aspectos que no vemos nosotros. Le corresponde al propio Incofer establecer esas condiciones”, alegó Marta Monge, directora de Atención al Usuario de la Aresep.
Monge agregó que la Aresep solo puede sancionar por temas relacionados a tarifas o por defectos graves en las unidades.
De hecho, en el 2013, la Autoridad multó con ¢3 millones al Incofer por cobrar más de lo autorizado en el servicio de tren el día de la romería a Cartago.
En la actualidad, investiga al Instituto por supuestos cobros indebidos en los viajes de ferrocarril del 17 de marzo de 2014, día de la inauguración del Mundial Femenino Sub-17 de Fútbol.

Según la denuncia, ese día se aplicó una tarifa de ¢700 para el recorrido entre Curridabat y La Sabana, cuando el precio autorizado es de ¢240.
Silencio. Este diario intentó consultar a Guillermo Santana, presidente ejecutivo del Incofer, con respecto a las críticas de los usuarios del tren metropolitano, pero no fue posible localizarlo.
Santana canceló, por medio de su secretaria, una entrevista acordada para el viernes anterior. Además, no respondió las llamadas ni mensajes enviados a su celular.
Entretanto, la Defensoría de los Habitantes tramita reclamos por ausencia de vigilancia e iluminación en las estaciones de Colima (Tibás) y Santa Rosa (Santo Domingo), esperas excesivas y mal estado de terminales.
Incofer ya fue notificado sobre estos procesos administrativos.
Por otra parte, Enrique Muñoz, intendente de Transportes de la Aresep, consideró que uno de los retos del ente rector de los ferrocarriles es precisar el número de usuarios.
En el último año, la Autoridad ha rechazado dos ajustes tarifarios en las rutas hacia Belén y Cartago, debido a que el Incofer no le suministró información sobre la cantidad de pasajeros, reportes de quejas y estados financieros auditados.
“Una de las áreas de mejora es el pago electrónico, el cual le permitiría al Incofer tener un mejor dato sobre cuál es su cantidad de pasajeros y cuál es el recaudo”, manifestó Muñoz.

